Año nuevo, fuego nuevo

El Fuego Nuevo se encendía para celebrar la renovación del cambio de sol, los pueblos prehispánicos celebraban con ceremonias y rituales para agradecer a los dioses el comienzo de una nueva era.

Entre las poblaciones de algunos estados de la República Mexicana se acostumbra encender fuegos los días primero de enero. En Ixmiquilpan, Hidalgo; pueblo otomí, se acostumbra prender una hoguera en el atrio almenado del ex convento agustino de San Miguel Arcángel.

Los totonacos de Veracruz realizan un ritual en el que participan los curanderos de la comunidad, se ofrendan tamales, pan y flores a los dioses antiguos.

En Oaxaca, los jóvenes zoques se visten de “viejos” y queman el año viejo para después ir a celebrar en comparsa por las casas de la comunidad.

Jorge Cabrera Vargas