¿Qué ocurre en Sri Lanka y por qué su presidente fue derrocado?

Durante las primeras horas de este sábado 9 de julio comenzaron a circular imágenes de protestas ocurridas en Sri Lanka, donde vimos cómo una multitud incendió la casa del primer ministro de dicho país, Ranil Wickremesinghe, e invadió el palacio presidencial donde hasta se pusieron a nadar en la alberca del complejo.

Lo anterior provocó que la policía interviniera y quienes intentaron calmar a los manifestantes lanzando disparos al aire y gases lacrimógenos. Algo que ha dejado un número de periodistas y manifestantes heridos en varias zonas del país asiático.

Las cosas se salieron de control al grado de que el presidente de Sri Lanka, Gotabaya Rajapaksa, anunció que renunciará a su cargo el próximo 13 de julio. Una decisión que se confirmó un par de horas después de que el primer ministro hiciera lo mismo y debido a que el parlamento tuvo una junta de emergencia por la situación en el país.

Hablando de, muchos y muchas seguro se preguntan qué fue lo que llevó al pueblo de Sri Lanka a manifestarse como lo hizo este día y la respuesta es básicamente la gran crisis económica en la que el país se encuentra: una que no habían visto desde su independencia ocurrida en el año de 1948.

Los expertos aseguran que la crisis podría empeorar. Desde hace meses los habitantes de Sri Lanka se han enfrentado a una de las peores inflaciones en su historia (del 30% que podría llegar al 70%) que los dejado sin poder acceder a servicios de primera necesidad como la luz eléctrica, medicamentos y alimentos.

Medios locales e internacionales indican que en el país hay escasez de productos como el combustible, algo que llevó al gobierno a prohibir a los dueños de automóviles privados que compren gasolina o diésel, ya que está reservado para vehículos de emergencia.

Sri Lanka acumula ya una deuda externa de 50 mil millones de euros, los cuales le financiaban países como China o Irán a través de préstamos que se iban pagando en especie de “abonos”, mismos que Sri Lanka dejó de liquidar por primera vez debido a la situación.

La gente culpa a Gotabaya Rajapaksa y su gabinete de tomar decisiones que han contribuido al caos, el cual a su vez se vio “beneficiado” por los estragos del COVID-19 (que afectó al turismo, área que hasta antes del 2020 era una de las fuentes de ingreso más grandes para Sri Lanka) y la guerra en Ucrania.

Mientras las cosas parecen empeorar en Sri Lanka, entre que se ha detenido la exportación de alimentos y otros objetos necesarios (o de plano no hay cómo transportarlos a sus lugares de destino), las autoridades de dicho país continúan en pláticas con China, el Fondo Monetario Internacional y otros países para contener la crisis económica. Una que se ve lejos de resolverse.

Con información de Sopitas