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Britney Spears evita la cárcel tras declararse culpable de conducción temeraria bajo efectos del alcohol
La cantante Britney Spears llegó a un acuerdo judicial que le permitió evitar la prisión, luego de declararse culpable del cargo menor de “conducción temeraria bajo los efectos del alcohol”, relacionado con su arresto ocurrido el pasado 5 de marzo.
El caso, que inicialmente incluía acusaciones más graves por conducir bajo los efectos del alcohol y al menos una droga, se resolvió este 4 de mayo sin que la artista tuviera que comparecer personalmente ante el tribunal del condado de Ventura. Fue su abogado quien, en su nombre, aceptó los cargos reducidos, según informó The Guardian.
Como parte de la sentencia, la intérprete de “Toxic” deberá cumplir un año de libertad condicional “informal” —lo que significa que no tendrá que reportarse periódicamente con un oficial—, pagar una multa y asistir a un curso sobre los peligros de conducir en estado de ebriedad. En caso de ser detenida nuevamente, será sometida automáticamente a pruebas de sobriedad.
¿Trato especial? Autoridades lo niegan
El fiscal del condado de Ventura, Erik Nasarenko, confirmó que desde el inicio del proceso Britney Spears aceptó haber manejado después de consumir alcohol y también accedió a continuar con un tratamiento para abordar sus problemas de consumo.
De acuerdo con CNN, el acuerdo alcanzado por la cantante es un recurso “estándar” que se ofrece a acusados sin antecedentes penales, con historial limpio (sin registros de accidentes o lesiones en carretera) y que en el momento de la detención registraron niveles bajos de alcohol en sangre. Britney Spears cumplió con todos esos requisitos.
A ello se sumó su disposición para tratar sus adicciones. En abril pasado, la artista ingresó voluntariamente a un centro de rehabilitación, un gesto que las autoridades valoraron positivamente.
“Un primer paso hacia el cambio”
Cuando se hizo pública la detención de Britney Spears en marzo, su representante calificó los hechos como “completamente inexcusables”, pero señaló que el proceso judicial y terapéutico que enfrentaba representaba “el primer paso hacia un cambio largamente esperado”.
El caso ha generado un amplio debate mediático, aunque las autoridades insisten en que no hubo privilegios para la famosa cantante, sino que se aplicaron los mismos criterios que para cualquier otro ciudadano en situaciones similares.