Nacional

Confirman en Yucatán la primera muerte por la ameba “comecerebros” en México

Published

on

Este 16 de septiembre se dio a conocer que ya se registró la primera víctima de Naegleria fowleri, mejor conocida como la ameba “comecerebros”, en México. Se trata de un hombre de 34 años originario de Mérida, Yucatán.

El Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos (InDRE) fue el encargado de confirmar el caso y, de acuerdo con los informes del Gobierno de Yucatán, la Red Nacional de Laboratorios de Salud Pública detectó la presencia de esta ameba en un lago artificial donde el hombre realizaba sus actividades, pues era maestro de natación.

¿Qué es la ameba “comecerebros”?

Su nombre científico es Naegleria fowleri y es una ameba de vida libre, es decir, un organismo unicelular que vive en el ambiente.

También es conocida como la “ameba comecerebros” porque, en casos poco frecuentes, puede entrar al organismo y llegar hasta el cerebro, donde provoca una infección llamada meningoencefalitis amebiana primaria (MAP).

Aunque esta enfermedad es muy rara, puede avanzar rápidamente y casi siempre resulta mortal. De acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC), normalmente se registran menos de 10 casos al año en ese país.

¿Dónde habita normalmente?

La ameba se encuentra de manera natural en el ambiente, principalmente en agua dulce templada o caliente y en la tierra. Puede estar presente en lagos, ríos, estanques, aguas termales, sedimentos de cuerpos de agua dulce y algunos espacios recreativos con agua que no reciben un mantenimiento adecuado.

Aunque los CDC señalan que, en casos poco frecuentes, también se ha localizado en agua de la llave, la mayoría de las infecciones ocurre después de realizar actividades en agua dulce templada.

En este caso, la ameba fue encontrada en un lago artificial ubicado en las inmediaciones de Plaza La Isla, en Mérida, lo que llevó a las autoridades de Yucatán a mantener el lugar fuera de operación y a dar seguimiento a las personas que estuvieron en contacto con ese cuerpo de agua.

¿Cómo se contagia?

La infección ocurre cuando el agua que contiene Naegleria fowleri entra por la nariz, principalmente mientras una persona nada, bucea o realiza alguna actividad en agua dulce templada. Desde ahí, la ameba puede llegar hasta el cerebro y provocar la infección.

También existen casos extremadamente poco frecuentes relacionados con el uso de agua contaminada para realizar lavados nasales. Por eso, los CDC recomiendan utilizar agua destilada o esterilizada, o agua de la llave que haya sido hervida y posteriormente enfriada para este tipo de prácticas.

Es importante señalar que la infección no se transmite de persona a persona.

¿Cuáles son los síntomas?

Esta infección puede comenzar con síntomas que se parecen a los de otras enfermedades, por lo que si sabes o sospechas que estuviste en contacto con agua dulce templada y después presentas síntomas, lo mejor es acudir rápidamente al médico.

Entre los primeros síntomas están dolor de cabeza, fiebre, náuseas y vómitos. Conforme la enfermedad avanza pueden aparecer rigidez en el cuello, confusión, pérdida del equilibrio, alteraciones de la atención, convulsiones, alucinaciones y coma.

Los síntomas suelen aparecer alrededor de cinco días después de la exposición, aunque pueden presentarse entre uno y 12 días después. La enfermedad avanza rápidamente, por lo que recibir atención médica de inmediato resulta fundamental.

¿Cómo prevenir una infección?

Para reducir el riesgo de una infección por esta ameba, lo primordial es evitar que el agua dulce templada entre por la nariz. Si vas a realizar actividades en este tipo de cuerpos de agua, puedes mantener la cabeza fuera del agua o utilizar una pinza nasal al nadar, saltar o bucear.

También se recomienda evitar remover el sedimento de zonas poco profundas, ya que la ameba puede encontrarse en el fondo de lagos, ríos y estanques.

Y si realizas lavados nasales, siempre procura utilizar agua destilada o esterilizada, o agua de la llave previamente hervida y enfriada.

Aunque el nombre de “ameba comecerebros” suene alarmante, hay que recordar que se trata de una infección extremadamente rara. En el caso de Yucatán, las autoridades señalaron que el lago artificial donde encontraron Naegleria fowleri no está conectado con la red de agua potable ni con otros espacios recreativos.

Salir de la versión móvil