El Gacetillero

Conspiranoicos enferman en reunión masiva y culpan a un ataque con ántrax

Después de que se llevó una reunión masiva de personas que no estaban vacunadas ni portaban cubrebocas, varias decenas de ellos comenzaron a manifestar síntomas como fiebre, tos y falta de aire, pero ellos aseguraban en conferencia que se trataba de un ataque con ántrax.

Estas personas pertenecen al grupo denominado ReAwaken America, uno de los tantos grupos conspiranoicos que se encuentran dando giras por todo Estados Unidos y se posicionan en contra de las políticas de salud del gobierno.

“Mezclan políticas conservadoras, discusiones antivacunas y teorías de conspiración con cristianismo, cantos religiosos y hermandad con militantes del Partido Repúblicano”, fue como los describía recientemente el Dallas Morning News mientras se preparaban para la conferencia que tuvieron en su ciudad el pasado 10 de diciembre.

Según los reportes de Vice News todo comenzó con Joe Oltmann, el presentador de un podcast llamado Conservative Daily, que participó en la conferencia de Dallas y estuvo en los camerinos del evento.

En una grabación de su podcast aparece tosiendo y quedándose sin aire.

“Hay 99.9% de posibilidades de que sea Ántrax”, dice. No sabemos cómo es que se le ocurrió pero, ahí en caliente, asegura que atacaron tras bambalinas y casi una docena de sus acompañantes en esta conferencia siguen presentando síntomas similares. 

El mensaje se volvió rápidamente viral en grupos de Telegram, Parler y por supuesto, páginas de Facebook repletas de personas.

Otros participantes en la conferencia han asegurado ser también víctimas de un ataque de Ántrax como los candidatos republicanos David Clements y Ron Watkins, ambos relacionados con la conspiración de QAnon. Decenas de presentadores de podcasts “de ese estilo” dicen estar en las mismas.

Según los miembros de este grupo, el Ántrax fue depositado en la máquina de humo que fue llevado al evento.

El organizador de la conferencia ReAwaken America, tuvo que desmentir los rumores. Sin embargo, lo mejor de todo fue la manera en la que decidió hacerlo. Aseguró que la máquina de humo fue revisada previamente y repitió que no forma parte de los Illuminati.

En fin, la historia sigue, pero mientras el mundo entero tiene la ficha puesta en que les dio COVID, estos conspiranoicos de Texas traen otra idea.

Con información de Sopitas

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