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Crisis migratoria en España: 43 muertos y más de 50.000 cruces en una oleada sin precedentes

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La tragedia se ha instalado en la costa de Ceuta. El balance provisional de la crisis migratoria que sacude este pequeño territorio español en el norte de África asciende ya a 43 cadáveres recuperados en las últimas horas, una cifra que las autoridades no descartan que siga aumentando ante la magnitud del intento de entrada masiva.

Según el Ministerio del Interior de España, aproximadamente 50.000 personas cruzaron la frontera desde la mañana del jueves, aunque cerca de la mitad —unas 25.000— ya habrían emprendido el regreso voluntario a Marruecos. La cifra, inédita en la historia reciente de ambos enclaves, ha desbordado todos los pronósticos y ha puesto en alerta máxima a los gobiernos de Madrid y Rabat.

Frontera blindada y escenas de desesperación

En el lado marroquí, las fuerzas de seguridad han desplegado un operativo sin precedentes. Ante las puertas de Ceuta, la policía marroquí utilizó macanas y gas lacrimógeno para contener a las multitudes que intentaban irrumpir en el territorio europeo. Camiones con cañones de agua patrullaban la zona, mientras los restos carbonizados de un autobús y siete vehículos daban cuenta de la violencia de los enfrentamientos previos.

Al otro lado de la valla, vehículos militares españoles se alineaban a lo largo de varios tramos fronterizos. Desde una colina en territorio marroquí, decenas de migrantes observaban la escena sin poder avanzar, mientras otros grupos intentaban rodear el perímetro por la costa, preparándose para lanzarse al mar.

“Llegué tarde”, confesó Brahim, de 32 años, originario de Tánger, que llegó a Fnideq (Castillejos) con la esperanza de cruzar y se encontró con la frontera prácticamente blindada. Entre los que esperaban su oportunidad se mezclaban mujeres y niños, tanto marroquíes como subsaharianos.

Uno de los jóvenes que emprendió el regreso declaró a Reuters: “Sinceramente, ni siquiera sé por qué vine, y ahora voy a volver. No he comido nada desde ayer al mediodía… Lo que estamos haciendo no es ni bueno ni agradable”.

Sánchez viaja a Ceuta entre insultos y promesas de repatriación

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, se desplazó este viernes a Ceuta, donde fue recibido con reproches por parte de los manifestantes. En su intervención, calificó la avalancha como “una violación de la integridad territorial de España” y aseguró que las autoridades trabajan a contrarreloj para acelerar las repatriaciones, con la “plena cooperación” de Marruecos.

Acompañado por el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, Sánchez defendió la aplicación de las expulsiones inmediatas pese a las restricciones impuestas recientemente por el Tribunal Supremo, que limitan las devoluciones en caliente de migrantes interceptados en el mar.

El ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, señaló que entre los factores que han disparado la crisis podría estar precisamente esa sentencia judicial de principios de mes, que prohíbe las devoluciones sumarias en aguas próximas a Ceuta y Melilla.

Europa se fractura ante la crisis

La oleada migratoria ha reavivado las tensiones en el seno de la Unión Europea, donde el fantasma de la crisis de 2015 vuelve a planear sobre los debates políticos.

Italia fue el primer país en elevar el tono. La primera ministra, Giorgia Meloni, advirtió que su gobierno está dispuesto a “intervenir con medidas extraordinarias” y no descartó suspender a España del espacio Schengen si la situación no se controla. Su ministro de Exteriores, Antonio Tajani, arremetió contra la política migratoria española, en particular contra la amnistía concedida este año a más de 500.000 migrantes irregulares, a la que calificó como “profundamente errónea y fomentadora de la trata de personas”.

Francia, por su parte, anunció el refuerzo inmediato de los controles en su frontera con España, una medida excepcional amparada en una exención que París renueva cada seis meses desde 2015.

La respuesta de Madrid no se hizo esperar. El ministro de Exteriores español, José Manuel Albares, tildó las declaraciones de Tajani de “inapropiadas” y confirmó que convocará al embajador italiano para presentar una protesta formal. “España espera solidaridad, no demagogia partidista”, sentenció.

Ceuta, frontera sur de Europa

Ceuta y Melilla, las dos ciudades autónomas españolas enclavadas en la costa norte de Marruecos, constituyen las únicas fronteras terrestres entre la Unión Europea y África. Ambas, con unos 85.000 habitantes cada una, son el espejo donde se refleja la compleja relación entre migración, geopolítica y derechos humanos.

Aunque los picos migratorios son periódicos, jamás se había registrado un movimiento de tal magnitud en tan pocas horas. El gobierno español ya lo califica como la mayor crisis fronteriza desde al menos 2021.

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