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Detenciones y disturbios en la jornada de protestas sociales en Francia

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Decenas de personas fueron detenidas esta mañana en París durante los controles llevados a cabo con motivo de la jornada de protestas sociales, que se tradujo en concentraciones y bloqueos en distintos puntos del país.

La Prefectura de Policía de París informó que hasta las 12:00 horas se habían practicado 100 arrestos, principalmente por portar protecciones y armas prohibidas. Los agentes realizaron 589 controles preventivos, en particular en las inmediaciones de las estaciones de tren.

Las fuerzas del orden intervinieron para dispersar dos concentraciones: una de carácter sindical, integrada por un centenar de personas, que se había formado en torno a la estación del Norte, y otra de estudiantes de liceos iniciada en la calle de Rennes, en dirección a la estación de Montparnasse, según precisó la Prefectura.

En la capital francesa, un centenar de encapuchados intentó bloquear el acceso al aparcamiento de la sede de la televisión CNews y de la emisora Europe 1, contra la que lanzaron diversos objetos y rompieron cristaleras. Una veintena de personas fueron detenidas en esta acción contra ambos medios, propiedad del magnate Vincent Bolloré, conocido por su cercanía con la extrema derecha.

La Prefectura subrayó que las acciones violentas organizadas en redes sociales para esta mañana habían “sido un fracaso” y que “la agilidad del dispositivo puesto en marcha ha permitido ser reactivos, dispersar y detener”.

En el centro de Marsella, la segunda mayor ciudad francesa, se quemaron contenedores de basura y otro mobiliario urbano ante una concentración de varios cientos de personas. Una comisaría de la policía municipal sufrió un ataque que dejó cristales rotos y el lanzamiento de artefactos fumígenos al interior.

En Lyon, tercera urbe del país, se registraron concentraciones en la refinería de Feyzin, junto a una autopista varios kilómetros al sur, así como en varios puntos de la ciudad, algunas de las cuales fueron dispersadas por la policía con el argumento de que pretendían obstaculizar la circulación. Operaciones similares se llevaron a cabo en la circunvalación de Rennes y en las calles de Lille.

En Ruán, durante la madrugada del sábado, un incendio “voluntario” quemó la fachada de un edificio universitario, y la Prefectura ha abierto una investigación para determinar el origen del siniestro.

Ante la previsión de desbordamientos, el ministro del Interior, Laurent Núñez, pidió a los prefectos de los departamentos que las fuerzas del orden procedan al desbloqueo sistemático de “equipamientos o ejes estructurantes” obstruidos por los manifestantes.

Más de 10 mil policías y gendarmes han sido movilizados para hacer frente a eventuales incidentes, 5 mil de ellos en París, donde la Prefectura prohibió concentraciones en zonas estratégicas como los alrededores del palacio del Elíseo, la residencia oficial del primer ministro (Matignon), las sedes de las dos cámaras parlamentarias, la avenida de los Campos Elíseos o las estaciones de tren. Se autorizó un recorrido para una manifestación que debía desarrollarse a partir de las 14:00 horas entre la plaza de la República y la de Clichy.

Detrás de estas protestas —en las que los sindicatos no están a la iniciativa, aunque algunos, en particular la Confederación General del Trabajo, las respaldan— hay un grupo variopinto de colectivos, especialmente estudiantes, pero también algunos de los que fueron líderes del movimiento de los “chalecos amarillos” en 2018 y 2019. Sus motivaciones son múltiples, como el alza de los carburantes y, más en general, la carestía de la vida.

Los partidos de izquierda, sin estar directamente implicados en la organización, han mostrado sus simpatías, en particular La Francia Insumisa (LFI) de Jean-Luc Mélenchon. Bally Bagayoko, una de las figuras más visibles de este partido de izquierda radical y alcalde de Saint Denis, junto a París, subrayó esta mañana en declaraciones a France Info que “el objetivo es a la vez la convergencia de luchas, de los indignados y de las generaciones”.

Bagayoko, que en las últimas semanas se ha destacado por animar a los estudiantes de liceos que reclaman mejores condiciones educativas, se mostró convencido de que la movilización de hoy será “el punto de partida de una dinámica más importante”. En el horizonte están las elecciones presidenciales de la próxima primavera, en las que Mélenchon vuelve a ser candidato y, según las encuestas actuales, podría clasificarse para la segunda vuelta, cuya gran favorita es la líder de la extrema derecha, Marine Le Pen.

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