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El príncipe de Jordania acusa a la FIFA de chantaje y desata una nueva tormenta contra Infantino
La crisis en la FIFA no da tregua a Gianni Infantino. En medio de las crecientes renuncias de apoyo entre las federaciones y la amenaza de acciones legales por parte de la UEFA, el príncipe de Jordania, Ali bin Al Hussein, ha lanzado una acusación que agrava aún más la situación: un presunto intento de chantaje por parte del organismo rector del fútbol mundial.
En un contundente mensaje publicado en sus redes sociales, el príncipe jordano reveló las dificultades que su selección y federación enfrentaron durante el Mundial 2026, entre ellas, que no todos sus aficionados recibieron visa para entrar a Estados Unidos a pesar de tener boletos —aunque existía un programa para facilitar el trámite—, que el gobierno estadounidense les está cobrando impuestos por su campamento base en el país y que la FIFA aún no les ha pagado el premio por su participación en la final de la Copa Árabe de Qatar 2025.
“Somos un país pequeño con un presupuesto mínimo para nuestra FA y tuvimos que lidiar con enormes obstáculos. Tuvimos la mala suerte de estar en EE.UU., por lo que ahora enfrentamos enormes costos en impuestos por haber participado. El dinero que nuestro equipo debería recibir por haber llegado a la final aún no ha sido entregado, mientras la FIFA se jacta de cuántos miles de millones tienen en reserva”, escribió Ali bin Al Hussein.
La denuncia de chantaje
Pero el punto más grave de su declaración es la acusación de que la FIFA le habría ofrecido resolver estos problemas a cambio de su respaldo a Infantino en la reelección. Según el príncipe, durante el Mundial le fue comunicado verbalmente que “si respaldaba a Infantino, eso ayudaría en gran medida a nuestra FA”.
“Está claro que el problema real radica en el liderazgo. Durante meses, la FIFA se ha negado a ayudarnos en ninguno de estos u otros asuntos, hasta que me fue comunicado verbalmente durante la Copa del Mundo”, denunció.
“No lo respaldamos antes y no lo haremos ahora”
El príncipe, que ya fue opositor de Infantino en las elecciones de 2016 y también compitió contra Joseph Blatter en 2015, sentenció su postura con firmeza: “Nos enorgullecemos en Jordania de mantener valores éticos. No lo respaldamos antes y ciertamente no lo haremos ahora. Pero toda la situación equivale a un chantaje y nos negamos a ceder ante eso”.
La acusación, aunque debe ser tomada con seriedad, llega en un momento en que el liderazgo de Infantino parece más frágil que nunca. Sin embargo, no pasa desapercibido que Ali bin Al Hussein es un viejo rival del dirigente suizo, lo que añade un componente político a la denuncia. Aun así, sus palabras se suman al coro de críticas que amenazan con derribar al actual presidente de la FIFA.