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El terremoto de Colombia y los sismos de Venezuela: el origen de los dos fenómenos
El devastador terremoto de magnitud 7.4 que sacudió este lunes a Colombia tiene un origen tectónico diferente al de los sismos que afectaron a Venezuela en el pasado, aunque ambos registraron magnitudes similares, según explicó Viviana Dionisio, sismóloga de la Red Sismológica Nacional de Colombia.
El movimiento telúrico, cuyo epicentro se localizó en San José del Palmar, en el departamento del Chocó, en los límites con Risaralda y Valle del Cauca, ocurrió a una profundidad de 103 kilómetros, lo que lo clasifica como un sismo de “profundidad intermedia”. Esta característica explica, en parte, por qué sus efectos se sintieron en una amplia zona del país, donde ha dejado al menos 240 muertos y cientos de heridos.
Mecanismos diferentes: subducción versus rumbo
“Fue un sismo tectónico asociado principalmente a un mecanismo de subducción”, señaló Dionisio, quien explicó que Colombia se asienta sobre la placa Sudamericana. En este fenómeno, la placa de Nazca, ubicada en el océano Pacífico, se introduce por debajo de la placa Sudamericana, generando una acumulación de energía en el contacto entre ambas. Esta liberación brusca de energía produce terremotos de gran magnitud, como los que han ocurrido históricamente en Chile, Japón y Ecuador.
Por el contrario, los terremotos registrados en Venezuela —que dejaron más de 6 mil 300 muertos— responden a un mecanismo distinto. Según Dionisio, esos sismos fueron consecuencia de la interacción entre la placa del Caribe y la Sudamericana, con un movimiento de tipo lateral, conocido como “mecanismo de rumbo”. Además, fueron terremotos más superficiales, lo que agrava su impacto en las zonas pobladas.
“Los sismos de Venezuela son sismos más superficiales y tienen que ver con otro mecanismo, que es un mecanismo de rumbo. Este es un sismo más profundo, que es un sismo de subducción”, enfatizó la sismóloga.
¿Por qué la profundidad es clave?
La profundidad es uno de los factores determinantes para entender por qué un terremoto de gran magnitud no provoca los mismos daños que otro de magnitud similar. Dionisio explicó que, en los sismos superficiales, las ondas sísmicas recorren una menor distancia antes de alcanzar la superficie y pueden llegar con mayor intensidad a las zonas cercanas al epicentro. En cambio, en los sismos profundos, las ondas atraviesan más material y pierden energía durante su trayecto, lo que reduce su efecto destructivo en la superficie.
Sin embargo, la especialista advirtió que la profundidad no es el único factor: la vulnerabilidad de las edificaciones, las condiciones del terreno y la densidad poblacional también influyen en el nivel de daños.
Colombia: un país con alta amenaza sísmica
Dionisio recordó que Colombia es un país con una amenaza sísmica considerable debido a la interacción de varias placas tectónicas y a la presencia de numerosas fallas geológicas, asociadas principalmente a las cordilleras de los Andes y a la costa del Pacífico. Esta configuración tectónica convierte al país en una de las regiones más activas del mundo en términos sísmicos, y subraya la necesidad de mantener estrictos códigos de construcción y planes de emergencia efectivos.