Internacional
Emiratos Árabes Unidos abandona la OPEP en medio de la crisis en el Golfo y el estrecho de Ormuz
Emiratos Árabes Unidos (EAU) ha anunciado este miércoles su retiro formal de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y de la alianza OPEP+ a partir del 1 de mayo de 2026, en una decisión sin precedentes que atribuye directamente a las “perturbaciones en el Golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz”.
Según informó la agencia oficial emiratí WAM, la medida responde a “los intereses nacionales” y a la necesidad de responder con agilidad a “la actual volatilidad geopolítica a corto plazo”, derivada de los bloqueos y tensiones militares en una de las rutas marítimas más estratégicas para el comercio energético mundial.
La decisión se produce en un contexto de máxima tensión regional. En marzo, la producción conjunta de la OPEP cayó en casi 8 millones de barriles diarios (mbd), lo que representa un 27,5% menos que en febrero, como consecuencia directa del conflicto bélico protagonizado por Irán y el bloqueo impuesto en el estrecho de Ormuz. Irak y los países del Golfo han sido los más afectados por la interrupción de los suministros.
El ministro de Energía e Infraestructura de EAU, Suhail bin Mohamed Al Mazrouei, defendió la salida como “una evolución política alineada con los fundamentos del mercado a largo plazo”. En sus declaraciones, recogidas por WAM, el titular subrayó que “las tendencias fundamentales indican un crecimiento continuo de la demanda mundial de energía a medio y largo plazo”.
Un socio fundador que dice adiós tras casi 60 años
Emiratos se incorporó a la OPEP en 1967 a través del emirato de Abu Dabi, y mantuvo su membresía tras la unificación del país en 1971. Durante casi seis décadas, según destacó la propia agencia oficial, “el país ha desempeñado un papel activo en el apoyo a la estabilidad del mercado petrolero mundial y en el fomento del diálogo entre los países productores”.
No obstante, Abu Dabi considera que ha llegado “el momento de centrar los esfuerzos en los intereses nacionales”. En su comunicado, EAU se describe como “un productor fiable de algunos de los petróleos más competitivos en precio y con menor intensidad de carbono del mundo”, y asegura que continuará aumentando su producción “de forma gradual y prudente”.
La salida de Emiratos no implica, según las autoridades, un giro hacia el aislamiento energético. “Esta decisión no altera el compromiso de EAU con la estabilidad del mercado global ni su enfoque basado en la cooperación con productores y consumidores”, subrayó WAM, al tiempo que el país expresó su “agradecimiento” por los esfuerzos de la OPEP y la OPEP+, liderada por Arabia Saudita y Rusia.
Tensión con vecinos y contexto internacional
La decisión de Emiratos se produce en un ambiente de creciente fricción con sus aliados del Golfo Pérsico, a los que ha acusado en privado de no coordinar posturas frente a los ataques de Irán contra infraestructuras energéticas críticas en la región. Fuentes diplomáticas apuntan a que la medida busca otorgar a Abu Dabi mayor libertad de acción para pactar suministros bilaterales sin las cuotas impuestas por el cártel.
El anuncio llega, además, en medio de las repetidas críticas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, contra la OPEP, a la que ha acusado de inflar artificialmente los precios del crudo en perjuicio de la economía estadounidense.
Pese a su salida del bloque, Emiratos asegura que seguirá invirtiendo “en toda la cadena de valor energética, incluyendo petróleo y gas, energías renovables y soluciones bajas en carbono, para fortalecer la resiliencia y la transformación a largo plazo de su sistema energético”.
La retirada efectiva será el 1 de mayo de 2026, aunque el anuncio anticipado busca, según analistas, enviar una señal clara tanto a los mercados como a los actores geopolíticos en un momento de máxima incertidumbre en el Golfo Pérsico.