Internacional
Fracaso en Islamabad: Trump cancela envío de emisarios y deja en vilo el alto el fuego con Irán
Las expectativas de una segunda ronda de contacto indirecto entre Irán y Estados Unidos en Pakistán se derrumbaron este fin de semana, después de que el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, concluyera su visita sin reunirse con enviados estadounidenses y el presidente Donald Trump ordenara la cancelación del viaje de sus negociadores.
Funcionarios paquistaníes confirmaron que Araghchi se reunió con el jefe del Estado Mayor del Ejército, el mariscal de campo Asim Munir, y con el primer ministro Shehbaz Sharif, pero no con los emisarios de Trump, Steve Witkoff y Jared Kushner, cuyo desplazamiento fue suspendido de último momento.
En declaraciones a la cadena Fox, Trump justificó su decisión argumentando que Estados Unidos negocia desde una “posición de fuerza”. “Le dije a mi gente hace un rato, cuando se preparaban para salir: ‘No, no vais a hacer un vuelo de 18 horas para ir allí’. Tenemos todas las cartas. Ellos (los iraníes) pueden llamarnos cuando quieran”, afirmó el mandatario.
La anulación del encuentro supone un revés para los esfuerzos de mediación de Pakistán, que había solicitado una prórroga indefinida del alto el fuego para dar espacio a más gestiones diplomáticas. Aunque la tregua ha pausado la mayor parte de los combates, las repercusiones económicas aumentan debido al cierre del estrecho de Ormuz, que ha interrumpido los envíos globales de petróleo, gas natural licuado, fertilizantes y otros suministros.
Conversaciones indirectas y desconfianza
Teherán había dejado claro que cualquier diálogo en Islamabad sería indirecto, con funcionarios paquistaníes como intermediarios. Araghchi escribió en Telegram que durante sus reuniones se abordaron “los acontecimientos regionales, incluidas las líneas rojas de Irán para las negociaciones”, y aseguró que su país seguirá participando en los esfuerzos de mediación “hasta que se logre un resultado”.
La primera ronda de conversaciones en Pakistán, encabezada por el vicepresidente JD Vance, había durado más de 20 horas y fue cara a cara, marcando el contacto directo de más alto nivel entre ambos países desde la Revolución Islámica de 1979. Sin embargo, funcionarios iraníes han expresado dudas sobre la confiabilidad de Washington, luego de que conversaciones previas sobre el programa nuclear terminaran con ataques de Estados Unidos e Israel.
El 27 de febrero, Araghchi y los emisarios de Trump mantuvieron horas de diálogo indirecto en Ginebra, pero se retiraron sin acuerdo. Al día siguiente, Israel y Estados Unidos iniciaron la guerra.
Vuelos reanudados en Teherán, pero tensión en Islamabad
Pese al fracaso diplomático, Irán reanudó el sábado los vuelos comerciales desde el aeropuerto internacional de Teherán por primera vez en dos meses. La televisión estatal reportó salidas hacia Estambul, Mascate y la ciudad saudí de Medina, tras la reapertura parcial del espacio aéreo iraní gracias al alto el fuego.
Mientras tanto, Islamabad vivió una jornada de máxima seguridad. Las arterias que llevan al aeropuerto y a la fortificada Zona Roja amanecieron prácticamente desiertas, con puestos de control, cierres de carreteras y helicópteros sobrevolando la zona. Los residentes enfrentaron dificultades para desplazarse incluso distancias cortas.
La pregunta que ahora flota en el ambiente diplomático es si el alto el fuego podrá resistir este nuevo golpe a la confianza, o si el tablero regional volverá a inclinarse hacia el enfrentamiento abierto.