Internacional
Irán impone cobro no oficial a buques que cruzan el estrecho de Ormuz y eleva tensión en la principal vía energética del mundo
Irán ha comenzado a exigir el pago de un “pasaje” no oficial a algunos buques comerciales que transitan por el estrecho de Ormuz, una nueva muestra del control que Teherán ejerce sobre la vía marítima por la que transita aproximadamente una quinta parte del petróleo y el gas que se consumen en el mundo.
De acuerdo con fuentes familiarizadas con el asunto que solicitaron el anonimato por la naturaleza delicada del tema, el gobierno iraní está cobrando hasta 2 millones de dólares por embarcación. Aunque algunas naves han realizado el pago, el mecanismo no ha sido claramente definido —incluida la moneda utilizada— y no parece aplicarse de manera sistemática.
La medida evidencia la influencia iraní sobre el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más estratégicas del planeta, por donde también se transportan grandes volúmenes de alimentos, metales y otros materiales esenciales para la economía global.
Contexto de guerra y volatilidad energética
El cobro de este peaje informal ocurre en medio de la cuarta semana del conflicto entre Estados Unidos e Irán, que ha generado una creciente volatilidad en los precios internacionales del petróleo y ha puesto en evidencia la urgencia de los consumidores por garantizar el abastecimiento energético.
En paralelo, los mercados financieros reaccionaron con cautela este martes. Wall Street abrió en terreno negativo y el Dow Jones registraba una caída de alrededor del 0.20 por ciento, luego de que se enfriaran las expectativas sobre posibles negociaciones entre Washington y Teherán. Aunque el presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó que existen “puntos de acuerdo importantes”, el gobierno iraní ha negado que haya conversaciones en curso.
Discreción y control en el tránsito marítimo
Las fuentes consultadas señalaron que los pagos se han gestionado de manera discreta, lo que genera incertidumbre entre los armadores sobre quién podría ser el próximo objetivo de esta medida. Desde el inicio de la guerra, solo un número reducido de embarcaciones ha cruzado el estrecho, muchas de ellas vinculadas a Irán o que han optado por navegar cerca de la costa iraní.
La República Islámica ha manejado estos cobros caso por caso, aunque también ha planteado la posibilidad de formalizarlos como parte de un acuerdo más amplio de posguerra, según una de las fuentes. La semana pasada, un legislador iraní adelantó que el parlamento impulsa una propuesta para establecer un sistema de pago obligatorio por el uso de la ruta como vía segura.
Rechazo internacional y disputa sobre la libertad de navegación
India, que ha logrado sacar cuatro buques con gas licuado de petróleo del Golfo Pérsico, manifestó este martes su rechazo a la medida. El gobierno indio sostuvo que el derecho internacional garantiza la libertad de navegación por el estrecho de Ormuz y que ningún Estado puede imponer tarifas por su uso.
Para los países árabes del Golfo, incluso un peaje informal resulta inaceptable, según fuentes cercanas a los productores de la región. La medida plantea cuestiones de soberanía, sienta un precedente peligroso y abre la posibilidad de que una ruta comercial vital para sus exportaciones de energía sea instrumentalizada políticamente.