Internacional
Irán propone a Estados Unidos un plazo de 30 días para resolver diferencias y poner fin a la guerra
En un giro diplomático que busca desatorar las hostilidades, Irán presentó a Estados Unidos una propuesta que fija un plazo de 30 días para resolver los asuntos bilaterales y pone como condición el fin definitivo de la guerra, en lugar de extender frágiles treguas. Así lo informaron medios iraníes vinculados al Estado.
La iniciativa, difundida por las agencias semioficiales Nour News y Tasnim —con estrechos lazos con los organismos de seguridad de Irán—, consta de 14 puntos y constituye una respuesta directa al plan estadounidense de nueve puntos. Entre las exigencias iraníes se incluye el levantamiento de las sanciones económicas, el fin del bloqueo naval, la retirada de fuerzas estadounidenses de la región y el cese de todas las hostilidades, incluidas las operaciones de Israel en Líbano.
Sin embargo, el texto guarda silencio sobre el programa nuclear iraní y el uranio enriquecido, el eje central de las tensiones entre ambas naciones. Fuentes cercanas a la negociación señalaron que Teherán prefiere abordar ese tema en una fase posterior.
Trump: “No han pagado un precio lo suficientemente alto”
El presidente estadounidense, Donald Trump, confirmó el sábado 2 de mayo que su administración está revisando la nueva propuesta iraní, aunque se mostró escéptico sobre sus posibilidades de éxito. En su cuenta de redes sociales, el mandatario arremetió contra la República Islámica: “Aún no han pagado un precio lo suficientemente alto por lo que le han hecho a la Humanidad y al Mundo durante los últimos 47 años”, desde la Revolución de 1979.
El domingo, Trump reiteró a periodistas que nuevos ataques contra Irán siguen siendo una posibilidad, pese a que la frágil tregua de tres semanas se mantiene hasta ahora.
Pakistán actúa como intermediario
La respuesta iraní fue canalizada a través de Pakistán, país que el mes pasado albergó conversaciones cara a cara entre las delegaciones de Irán y Estados Unidos. Según dos funcionarios paquistaníes que hablaron bajo condición de anonimato por no estar autorizados a declarar ante los medios, el primer ministro, el canciller y el jefe del Ejército de Pakistán continúan impulsando las negociaciones y alentando un diálogo directo entre Washington y Teherán.
Paralelamente, el canciller iraní, Abbas Araghchi, sostuvo una comunicación este domingo con su homólogo de Omán, Badr al-Busaidi, país que ha supervisado rondas previas de conversaciones entre ambas naciones.
Tensión en el estrecho de Ormuz: “No volveremos a las condiciones previas a la guerra”
Uno de los puntos más álgidos del conflicto es el control del estrecho de Ormuz, por donde transita aproximadamente una quinta parte del comercio mundial de petróleo y gas natural. Irán cerró de facto ese paso el 28 de febrero, tras el inicio de la guerra desatada por Estados Unidos e Israel, atacando y amenazando a embarcaciones. Posteriormente, Teherán ofreció a algunos buques un tránsito seguro cerca de su costa a cambio del pago de peajes.
El domingo, el vicepresidente del Parlamento iraní, Ali Nikzad —quien no tiene poder de decisión en esa cámara— declaró desde la estratégica isla de Larak, situada en el punto más angosto del estrecho: “El estrecho de Ormuz pertenece a la República Islámica de Irán. No retrocederemos en nuestra posición y no volveremos a sus condiciones previas a la guerra”. Nikzad reiteró que cualquier barco no asociado con Estados Unidos o Israel podrá pasar tras pagar una tarifa.
EE.UU. advierte sobre sanciones y presión económica
Washington ha respondido advirtiendo a las navieras que podrían enfrentar sanciones si pagan a Irán —incluso con activos digitales— para garantizar su tránsito seguro. El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, declaró el domingo a Fox News: “Creemos que han recaudado menos de 1.3 millones de dólares en peajes, una cifra ínfima comparada con lo que recibían antes por sus exportaciones de petróleo”.
Bessent añadió que a Irán se le está agotando el espacio para almacenar crudo y pronosticó: “Tendrán que empezar a apagar pozos. Creemos que eso sucederá la próxima semana”. El bloqueo naval a los puertos iraníes, vigente desde el 13 de abril, ha privado a Teherán de los ingresos petroleros necesarios para sostener su debilitada economía.
El rial se desploma y la crisis social se profundiza
La moneda iraní sigue en caída libre. Este domingo, en la calle Ferdowsi de Teherán —el principal centro cambiario de la capital— el dólar se cotizaba a 1,840,000 riales, muy por encima de los 1.3 millones por dólar registrados en diciembre, cifra que entonces representó un mínimo histórico y desencadenó protestas generalizadas. Analistas anticipan una mayor depreciación en los próximos días.
Los mercados en Teherán se mantienen inestables y los precios de productos básicos aumentan a diario. Medios iraníes reportaron que varias fábricas no han renovado contratos laborales tras el Año Nuevo iraní en marzo, dejando a un número significativo de personas sin empleo.
Un conflicto sin cesión mutua
En un análisis publicado en Telegram, Yousef Pezeshkian, hijo y asesor del presidente iraní Masoud Pezeshkian, escribió que tanto Estados Unidos como la República Islámica se perciben a sí mismos como ganadores de la guerra y ninguno está dispuesto a ceder. El escenario, advirtió, mantiene el conflicto en un punto muerto mientras la presión económica sobre Irán se intensifica día con día.