Internacional
La “impresora humana” de Trump desata una tormenta política: el senador Ossoff provoca la furia de la Casa Blanca al mencionar a la asistente más cercana del presidente
Una pulla del senador demócrata Jon Ossoff contra la asistente ejecutiva de Donald Trump, Natalie Harp, ha desatado una tormenta política sin precedentes en la Casa Blanca, poniendo en el centro del escenario a la figura de una colaboradora que, hasta ahora, se movía en las sombras del poder.
La controversia estalló durante un mitin de campaña de Ossoff, quien busca la reelección en noviembre y es señalado como un posible aspirante demócrata a la presidencia en 2028. El senador criticó duramente a Trump, sugiriendo que el presidente prefiere dedicar su tiempo a proyectos personales y a viajar con Harp en lugar de cumplir con sus deberes como comandante en jefe en tiempos de guerra.
“No quiere hacer el trabajo. Quiere construir su salón de baile y viajar con Natalie en su palacio volador, aparentemente indefenso, regalado por el emir de Qatar”, declaró Ossoff, en alusión al lujoso avión presidencial y a la estrecha relación que mantiene con su asistente.
¿Quién es Natalie Harp y por qué su nombre ha encendido la Casa Blanca?
Natalie Harp, de 35 años, se ha convertido en la sombra del presidente. Apodada “la impresora humana” por su costumbre de llevar una impresora portátil para entregarle a Trump copias impresas de artículos de noticias, publicaciones en redes sociales y mensajes que él debe revisar, es una presencia constante a su lado, en la Oficina Oval, en sus viajes de fin de semana a Mar-a-Lago, y hasta en el Marine One.
Su devoción por el presidente es legendaria. Según los periodistas Maggie Haberman y Jonathan Swan, autores del libro Regime Change: Inside the Imperial Presidency of Donald Trump, Harp ha llegado a dejar cartas personales a Trump con mensajes como “Eres todo lo que me importa” o “Con todo mi cariño, Natalie”. Trump, por su parte, considera que ella es la única persona que lo quiere tanto como su familia y que jamás lo abandonará, a diferencia de otros colaboradores que, según él, “acabarán marchándose para ganar dinero”.
El vínculo entre ambos se forjó en 2019, cuando Harp, que padecía cáncer de huesos, elogió a Trump por firmar la ley ‘Right to Try’ (Derecho a Probar), que le permitió acceder a un tratamiento experimental que, según ella, le salvó la vida. Luego de dar un discurso en la Convención Nacional Republicana de 2020, trabajó brevemente como presentadora en la cadena conservadora One America News Network, antes de unirse al equipo de Trump en 2022.
El vuelo secreto que puso a Harp bajo el reflector
La notoriedad de Harp se disparó cuando se reveló que fue una de las pocas personas que acompañó a Trump en un vuelo secreto desde Turquía el mes pasado, mientras que secretarios del gabinete, altos asesores y periodistas viajaban en otro avión como señuelo debido a amenazas de Irán. Este episodio intensificó el escrutinio sobre la influencia que ejerce la joven asistente y su acceso privilegiado al presidente.
Una respuesta feroz que delata la sensibilidad del círculo íntimo
La reacción de la Casa Blanca a los comentarios de Ossoff no se hizo esperar y fue inusualmente virulenta. El director de comunicaciones, Steven Cheung, calificó a Ossoff como “el mayor cobarde y perdedor de la política”, mientras que el portavoz Davis Ingle lo tildó de “afeminado chico de teatro” y “perdedor insignificante”.
El propio Trump, al ser preguntado por el tema en la Oficina Oval, se burló del senador comparándolo con el personaje cómico Pee-wee Herman y luego divagó sobre sus planes de construcción en la Casa Blanca. En un incidente adicional, una cuenta oficial de la Casa Blanca en X atacó a la periodista de CNN Kristen Holmes por su pregunta, mencionando a sus hijos y calificándola de “cruel y vengativa”.