Estatal
Maru Campos supervisa avances del presupuesto 2026 y ordena mantener finanzas sanas
La gobernadora del estado, Maru Campos, sostuvo una reunión de trabajo con el secretario de Hacienda, José de Jesús Granillo, con el objetivo de evaluar los avances de la estrategia económica implementada durante 2026 y definir las acciones que permitan cumplir las metas proyectadas para el cierre del ejercicio fiscal.
En el encuentro, la mandataria revisó en detalle la situación actual de los proyectos estratégicos contemplados en el paquete presupuestal de este año, que prioriza obras de infraestructura social, la modernización de la red carretera y la continuidad operativa de MediChihuahua, el programa insignia en materia de salud estatal.
Infraestructura y salud, ejes del gasto público
El presupuesto 2026, aprobado a finales del año pasado, puso énfasis en tres grandes rubros: inversión en obra pública, mantenimiento de caminos y fortalecimiento del sistema de salud. Durante la sesión, la gobernadora y su secretario coincidieron en que estos pilares deben mantenerse como prioridad, con especial atención a la ejecución eficiente de los recursos.
Desde el Palacio de Gobierno se destacó que la revisión no se limitó al balance numérico, sino que también incluyó un análisis sobre el impacto social de las inversiones en las distintas regiones del estado.
Hacia un presupuesto 2027 con equilibrio
Otro de los temas abordados fue la estructuración del próximo plan económico. Campos enfatizó la necesidad de que el presupuesto del año entrante mantenga la misma línea de equilibrio financiero y responsabilidad fiscal, con el objetivo de que los beneficios lleguen a todas las comunidades chihuahuenses.
Instrucción clara: finanzas sanas como meta permanente
Como parte del cierre de la sesión, la titular del Ejecutivo instruyó a Granillo a mantener la disciplina financiera que ha caracterizado a su administración desde el inicio del mandato, recordándole que el compromiso es consolidar unas finanzas públicas sanas y sostenibles que garanticen la estabilidad económica del estado.
La meta, fijada desde su llegada al gobierno, sigue vigente: que Chihuahua mantenga su rumbo de crecimiento ordenado, sin desviaciones que pongan en riesgo la confianza ciudadana ni la viabilidad de los programas sociales.