Internacional

Más de 900 muertos y 4 mil desaparecidos tras avalancha que arrasó con centrales hidroeléctricas en Nepal

Published

on

Una semana después de la avalancha de hielo y rocas que desencadenó una devastadora inundación en varias regiones de Nepal, la cifra de víctimas continúa escalando a niveles alarmantes, mientras los equipos de emergencia trabajan sin descanso para localizar a cientos de obreros que permanecen atrapados en túneles de plantas hidroeléctricas.

El último reporte de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA) eleva a 903 el número de fallecidos confirmados, mientras que 4,247 personas figuran como desaparecidas, entre ellas 252 extranjeros, en lo que ya se perfila como una de las peores catástrofes naturales en la historia reciente del país asiático.

Rescate en los túneles: una carrera contra el tiempo

El foco de la emergencia se concentra actualmente en los túneles de las centrales hidroeléctricas, donde las autoridades creen que más de 600 trabajadores podrían estar atrapados. Los obreros habrían quedado aislados en los conductos subterráneos que desvían el agua de los ríos del Himalaya hacia las turbinas de generación eléctrica.

La planta Trishuli 3A, un complejo de más de cuatro kilómetros de extensión, se ha convertido en el epicentro de las operaciones de rescate. Con el uso de maquinaria pesada y explosiones controladas, los equipos han logrado abrir un acceso en el que ya han desplegado a cerca de 90 rescatistas.

Ante la magnitud de la emergencia, especialistas de China, India y Corea del Sur se han sumado a las tareas de búsqueda en los túneles, utilizando explosivos para abrirse paso entre los escombros y la roca que obstruye los conductos.

Una catástrofe que no cesa

Mientras los equipos de rescate avanzan en las labores, la tragedia sigue acumulando víctimas. Además de los más de 900 fallecidos, las autoridades mantienen la búsqueda de 2,427 desaparecidos, una cifra que incluye a los más de 600 trabajadores atrapados y a ciudadanos de otras nacionalidades que se encontraban en la zona afectada.

La avalancha, ocurrida hace una semana, arrasó con varias comunidades y destruyó infraestructura clave en la región, dejando un paisaje de destrucción que las autoridades califican como “devastador”. La comunidad internacional ha comenzado a movilizar ayuda humanitaria, mientras el gobierno nepalí enfrenta críticas por la lentitud en las labores de respuesta y la falta de planes de contingencia ante desastres naturales de esta magnitud.

Salir de la versión móvil