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México se desmarca de Concacaf y abre la puerta a la inversión privada en el Mundial
La aparente unidad de Concacaf frente al controvertido plan de la FIFA de abrir la puerta a inversores privados en el Mundial y otros torneos se resquebrajó en cuestión de horas. Este viernes, la Federación Mexicana de Futbol (FMF) anunció que no rechazará de manera automática la propuesta del organismo que preside Gianni Infantino, sino que se tomará el tiempo necesario para analizar el nuevo modelo financiero antes de definir su postura.
El comunicado de la FMF llega apenas un día después de que Concacaf emitiera un pronunciamiento conjunto en el que aseguraba que sus 41 federaciones miembros habían rechazado por unanimidad la iniciativa de la FIFA. Sin embargo, el mensaje desde México sugiere que la supuesta cohesión regional no era tal.
“Agotaremos el proceso de estudio”
En su declaración oficial, la FMF confirmó que ya fue notificada sobre el plan de la FIFA y que cuenta con un plazo para tomar una decisión. Lejos de sumarse al rechazo inmediato de otras federaciones, el organismo mexicano optó por la prudencia:
“FIFA plantea que, para que las Federaciones tomen una decisión informada respecto de su participación en dicho mecanismo, abrirá mesas de trabajo para ampliar la información y documentación asociada al nuevo modelo financiero. La FMF agotará dicho proceso de estudio y análisis para tomar la decisión que más convenga al desarrollo del futbol mexicano”.
La postura contrasta abiertamente con la de Estados Unidos y Canadá, quienes ya respaldaron el comunicado de Concacaf y rechazaron de plano cualquier participación en el esquema de capital privado. También se distancia de la UEFA, que ha anunciado un boicot a los torneos de la FIFA como medida de presión.
Críticas en redes: “Vaya vergüenza”
La decisión de la FMF no tardó en desatar una oleada de críticas entre la afición mexicana, que ve con recelo cualquier movimiento que percibe como una mercantilización del futbol. En redes sociales, los mensajes contra el organismo dirigido por Ivar Sisniega no se hicieron esperar:
- “¿No que desde Concacaf rechazaban? EUA y Canadá ya respaldaron el comunicado, ¿ustedes no?”
- “Vaya vergüenza, ¿todo sea por más dinero verdad?”
- “¿No les basta con llevar el torneo sin descenso y también jugar partidos en el país vecino del norte?”
- “¡Qué vergüenza de federación!”
El malestar se extiende también al terreno deportivo: muchos aficionados recuerdan que la FMF ha sido señalada en el pasado por tomar decisiones que priorizan intereses económicos sobre los deportivos, como la controvertida eliminación del descenso en la Liga MX o la comercialización de partidos en territorio estadounidense.
Un pulso con consecuencias globales
El plan de la FIFA, que aún no ha sido presentado en detalle, propone abrir el capital de sus torneos a inversores privados, una movida que ha generado un fuerte rechazo en varias confederaciones. La UEFA ya ha amenazado con boicotear las competencias organizadas por el ente rector si el proyecto avanza, mientras que Concacaf pretendía mostrarse como un bloque unido en contra.
Con la postura de México, sin embargo, esa fachada se resquebraja. La FMF parece buscar un equilibrio: no cerrar la puerta a un posible ingreso económico significativo, pero sin alienarse del todo con la postura regional. El mensaje es claro: México no seguirá automáticamente la línea de Concacaf, y se tomará su tiempo para decidir si respalda a Infantino o se suma al rechazo.