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Organizaciones civiles alertan sobre rezago educativo por adelanto de vacaciones del ciclo escolar
Luego de que la Secretaría de Educación Pública (SEP) anunciara el adelanto del fin del ciclo escolar 2026 —motivado por las altas temperaturas y la cercanía del Mundial de futbol—, organizaciones civiles y padres de familia han manifestado su preocupación por el impacto negativo que esta decisión podría tener en el aprendizaje de millones de estudiantes, especialmente aquellos en situación de vulnerabilidad.
El nuevo calendario establece que las clases concluirán el próximo 5 de junio, casi un mes antes de la fecha originalmente prevista: el 15 de julio. Este recorte, advierten especialistas, representa una “señal de alerta” para el sistema educativo mexicano.
Menos tiempo efectivo en las aulas
De acuerdo con Mexicanos Primero, organización dedicada al impulso de mejores políticas educativas en el país, la medida reduce de manera significativa el tiempo efectivo de aprendizaje. Esto ocurre en un contexto donde ya existen rezagos derivados de movilizaciones magisteriales y profundas desigualdades regionales.
“Cada decisión en educación tiene consecuencias. Y cuando se pierde tiempo escolar, quienes más resienten el impacto son las niñas, niños y adolescentes que viven en contextos de pobreza, violencia o exclusión”, señaló la organización en un comunicado.
Mexicanos Primero reconoció que es necesario tomar en cuenta la salud de los estudiantes ante las olas de calor, pero sostuvo que no justifica un cambio tan drástico en el calendario.
Alternativas ante el cierre anticipado
Ante esta situación, la organización propuso varias alternativas:
- Permitir que las escuelas que cuenten con las condiciones necesarias (como infraestructura adecuada para mitigar el calor) puedan continuar con clases hasta el 15 de julio.
- Implementar una estrategia nacional de nivelación académica, con especial énfasis en estudiantes en contextos vulnerables.
- Diseñar alternativas de cuidado y acompañamiento para las familias, que deberán reorganizar sus tiempos entre trabajo, cuidado de los hijos y gastos adicionales derivados del cierre anticipado.
Por su parte, la organización Tejiendo Redes Infancia coincidió en que unas vacaciones tan prolongadas podrían profundizar las desigualdades existentes, afectando de manera desproporcionada a niñas, niños y adolescentes que ya enfrentan múltiples desventajas.
Mientras la SEP mantiene firme su anuncio, crece la presión social para que se revisen los alcances de una decisión que, advierten los críticos, prioriza el calendario deportivo sobre el derecho a la educación.