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¿Qué son las granjas de criptomonedas y por qué preocupan a las autoridades?
El aseguramiento de más de mil equipos utilizados presuntamente para la minería de criptomonedas en Puebla volvió a poner bajo la lupa una actividad que requiere grandes cantidades de energía eléctrica y que, en algunos casos, ha sido vinculada con operaciones ilegales.
Elementos de la Secretaría de Marina (Semar) localizaron una infraestructura que incluía equipos para la minería de criptomonedas, además de armas, sistemas de comunicación y una instalación eléctrica de gran capacidad. El operativo generó dudas sobre qué son exactamente estas llamadas “granjas” y por qué han despertado el interés de las autoridades.
¿Qué es una granja de criptomonedas?
Una granja de criptomonedas es un espacio acondicionado para albergar una gran cantidad de computadoras especializadas que trabajan de manera simultánea en procesos relacionados con la minería de activos digitales.
A diferencia de una computadora convencional, estos centros utilizan equipos con tarjetas gráficas y otros componentes de alto rendimiento capaces de realizar enormes cantidades de operaciones matemáticas.
En el caso de algunas criptomonedas, la minería consiste en utilizar la capacidad de procesamiento de estos equipos para validar transacciones y participar en procesos que forman parte de la red de la moneda digital. A cambio, los participantes pueden recibir recompensas en criptomonedas.
Por ello, cuando se concentran cientos o miles de máquinas en un mismo lugar, se habla de una “granja” de criptomonedas: un espacio dedicado a producir activos digitales mediante la potencia de cómputo.
El enorme consumo de electricidad
Uno de los principales problemas asociados con estas instalaciones es su elevado consumo energético.
Los equipos pueden permanecer funcionando de manera prácticamente continua, las 24 horas del día, lo que genera una demanda considerable de electricidad. Además, el funcionamiento permanente de las computadoras produce grandes cantidades de calor.
Por esta razón, las granjas de gran tamaño requieren sistemas de refrigeración capaces de mantener bajo control la temperatura de los equipos y evitar daños en el hardware.
En instalaciones clandestinas, uno de los principales focos de atención es precisamente el suministro eléctrico. Algunas operaciones ilegales pueden recurrir a conexiones irregulares o al robo de energía para reducir los costos que implica mantener funcionando cientos o miles de dispositivos.
¿Por qué pueden estar relacionadas con actividades ilícitas?
La minería de criptomonedas no es ilegal por sí misma. Sin embargo, las autoridades han detectado casos en los que la infraestructura utilizada para generar activos digitales forma parte de operaciones presuntamente ilícitas.
Las características de las criptomonedas —como la posibilidad de realizar transferencias digitales de manera rápida y sin depender directamente de los sistemas bancarios tradicionales— también han generado preocupación sobre su utilización para ocultar o mover recursos de origen ilegal.
El crimen organizado ha mostrado interés en los activos digitales debido a las posibilidades que ofrecen para transferir grandes cantidades de dinero y dificultar su rastreo, aunque las transacciones en muchas cadenas de bloques dejan registros que pueden ser analizados por autoridades y empresas especializadas.
El caso de Puebla
El reciente aseguramiento en Puebla puso nuevamente el tema en el centro de la conversación. De acuerdo con reportes periodísticos, la operación permitió localizar más de mil equipos presuntamente destinados a la minería de criptomonedas, además de armas y una importante infraestructura de electricidad y comunicaciones.
El caso también generó señalamientos sobre el posible uso irregular de energía eléctrica y la participación de personas vinculadas con actividades políticas, acusaciones que deberán ser esclarecidas por las autoridades correspondientes.
La investigación se suma a otros casos en México en los que las criptomonedas han aparecido relacionadas con delitos, desde presuntos fraudes y robos de activos digitales hasta investigaciones por operaciones financieras ilícitas.
Así, aunque la minería de criptomonedas es una actividad tecnológica que puede realizarse legalmente, la instalación de grandes centros clandestinos puede representar un problema cuando involucra robo de electricidad, evasión de obligaciones legales u otras actividades delictivas.