Nacional
Salgado Macedonio desafía a la dirigencia de Morena y pide competir por los comités de defensa en Guerrero
El pulso interno en Morena no da tregua. Esta vez, el escenario es Guerrero y el protagonista, Félix Salgado Macedonio, quien desde una transmisión en vivo realizada en “Perritos Felices”, un local al norte de Chilpancingo, lanzó un mensaje directo al Comité Ejecutivo Nacional (CEN): quiere participar en el proceso de selección del coordinador de los Comités de Defensa de la Cuarta Transformación, aunque no aspira a la candidatura a la gubernatura.
La noche del miércoles, entre saludos por el cumpleaños de la presidenta Claudia Sheinbaum y un ambiente distendido, el senador con licencia abordó el tema que lo tiene en el centro de la polémica: su exclusión del proceso interno. Y lo hizo con una propuesta que busca desactivar las críticas y, de paso, forzar a la dirigencia a reabrirle la puerta.
“No quiero ser gobernador, quiero coordinar”
Salgado Macedonio fue claro en su planteamiento: no está buscando la silla de Palacio de Gobierno. Su objetivo, dijo, es la coordinación de los comités de defensa, una figura partidista de nueva creación, honorífica y sin remuneración, que Morena ha impulsado como parte de su estructura territorial. “Si gano la encuesta, ahí me quedo. Apoyamos a quien determine Morena para la candidatura”, afirmó.
El legislador recordó que la dirigencia nacional ha establecido reglas claras contra el nepotismo, impidiendo que familiares directos sucedan a quienes están en el cargo. Sin embargo, argumentó que su caso es distinto: el puesto al que aspira no es una candidatura de elección popular, sino una responsabilidad interna que, a su juicio, no está cubierta por esa restricción.
“Tengo derecho a participar. La convocatoria está abierta y yo soy militante activo”, sostuvo, mientras cuestionaba que se le haya excluido sin fundamento legal.
Un movimiento calculado
La postura de Salgado Macedonio no es ingenua. Al ofrecer ser “coordinador de campaña” de quien resulte designado como abanderado a la gubernatura, el senador busca despejar cualquier sospecha de ambición desmedida y, al mismo tiempo, presionar al CEN para que le permita medirse en las encuestas. Su mensaje es claro: no soy un estorbo, puedo ser un activo.
Pero el trasfondo político es ineludible. Salgado Macedonio, una figura con fuerte arraigo en regiones de Guerrero, pero también envuelta en controversias que han dividido a las bases morenistas, sabe que su inclusión en el proceso podría reconfigurar las alianzas internas. Y también sabe que la dirigencia nacional, que ha buscado perfilar candidaturas con menos fricciones, no lo tiene entre sus preferidos.