Connect with us

Internacional

Tensión máxima en Oriente Próximo: Estados Unidos e Irán se preparan para una guerra mientras fracasan las negociaciones nucleares

Published

on

La maquinaria bélica se calienta en Oriente Próximo. Mientras Irán realizaba esta semana maniobras militares conjuntas con Rusia en el golfo de Omán, un segundo portaaviones estadounidense navega hacia la región en una clara advertencia a Teherán: el tiempo para las negociaciones se agota.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, fue explícito este jueves al señalar que “de 10 a 15 días es tiempo suficiente” para que la República Islámica acepte un acuerdo sobre su programa nuclear. La advertencia llega después de que las conversaciones indirectas celebradas en Ginebra durante las últimas semanas no lograran avances sustanciales, según confirmaron fuentes diplomáticas.

La danza de los portaaviones

El portaviones Gerald R. Ford, junto a su grupo de combate, fue detectado frente a las costas de Marruecos en el Atlántico, con capacidad para cruzar el estrecho de Gibraltar y posicionarse en el Mediterráneo oriental en cuestión de días. A esta presencia se suman otros 50 aviones de combate estadounidenses —F-35, F-22 y F-16— recientemente desplegados en bases de los Estados árabes del golfo Pérsico, según informó el centro de estudios Soufan Center.

Estos movimientos no garantizan un ataque inminente, pero otorgan a Trump la capacidad de ejecutarlo si así lo decide. Un alto funcionario estadounidense, que habló bajo condición de anonimato, reveló que los responsables de seguridad nacional prevén que “las fuerzas completas” necesarias para una posible acción militar estén listas para mediados de marzo.

La respuesta iraní: advertencia a toda la región

En una carta dirigida al Consejo de Seguridad de la ONU, el embajador iraní Amir Saeid Iravani fue contundente: aunque Teherán “no busca tensión ni guerra”, cualquier agresión estadounidense será respondida “de manera decisiva y proporcional”. La advertencia incluyó una amenaza directa a los intereses estadounidenses en la región: “Todas las bases, instalaciones y activos de la fuerza hostil constituirían objetivos legítimos”.

Paralelamente, Irán ha realizado maniobras con fuego real en el estrecho de Ormuz, la angosta vía marítima por donde transita aproximadamente el 20% del petróleo comercializado globalmente. Durante estos ejercicios, las fuerzas especiales de la Guardia Revolucionaria realizaron simulacros de abordaje de buques, una capacidad que en el pasado han utilizado para apoderarse de embarcaciones en rutas internacionales estratégicas.

El factor ruso

La cooperación militar entre Teherán y Moscú se hizo evidente con los ejercicios navales conjuntos en el golfo de Omán y el océano Índico. Según la agencia estatal IRNA, el objetivo declarado era “mejorar la coordinación operativa” entre ambas fuerzas, en un mensaje implícito a Washington sobre las alianzas con las que cuenta Irán.

Israel: “Estamos preparados para cualquier escenario”

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, que se reunió con Trump la semana pasada, ha sido tradicionalmente el principal impulsor de una postura dura contra Irán. Este jueves lanzó su propia advertencia: si Irán ataca a Israel, “experimentarán una respuesta que ni siquiera pueden imaginar”.

Netanyahu insiste en que cualquier acuerdo debe ir más allá del programa nuclear e incluir el arsenal de misiles iraní y su apoyo a grupos como Hamás y Hezbolá, exigencias que Teherán rechaza de plano al considerar que las conversaciones deben limitarse exclusivamente a la cuestión nuclear.

Vulnerabilidad iraní y presión interna

El régimen de los ayatolás enfrenta su momento más delicado en años. Los ataques israelíes y estadounidenses del verano pasado contra sus instalaciones nucleares y militares, aunque de efectos no verificados por la prohibición de entrada a inspectores internacionales, debilitaron su capacidad. A ello se suman las protestas masivas de enero, reprimidas violentamente, que dejaron decenas de fallecidos.

Las ceremonias en memoria de los manifestantes muertos, celebradas 40 días después de los sucesos, se han convertido en nuevos focos de tensión. A pesar de las amenazas oficiales, en algunos actos se escucharon gritos contra el gobierno, evidenciando la fragilidad del régimen en su retaguardia doméstica.

Consejos y advertencias regionales

Un alto funcionario de un gobierno regional, que ha actuado como intermediario en conversaciones privadas, reveló que ha aconsejado a los iraníes que tomen en serio la retórica de Trump. “Ha demostrado que su retórica debe tomarse al pie de la letra”, afirmó, sugiriendo que observen cómo ha manejado otros asuntos internacionales para extraer lecciones.

El mismo funcionario advirtió a Washington que un ataque limitado contra Irán podría resultar contraproducente, llevando al líder supremo Ali Jamenei a retirarse definitivamente de las conversaciones.

Evacuaciones y alertas internacionales

La comunidad internacional comienza a tomar precauciones. El primer ministro polaco, Donald Tusk, instó a sus ciudadanos a abandonar Irán “de inmediato”, advirtiendo que “en unas pocas, una docena, o incluso unas pocas horas, la posibilidad de evacuación quedará descartada”.

Por su parte, el ejército alemán anunció el traslado de “una veintena de personal que no es crucial para la misión” desde una base en el norte de Irak, en coordinación con sus socios internacionales.

¿Tiempo prestado?

Trump aseguró este jueves que “con los años se ha demostrado que no es fácil llegar a un acuerdo significativo con Irán, y tenemos que llegar a un acuerdo significativo. Si no, suceden cosas malas”.

Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *