Internacional
Trump arremete contra la OTAN: “Cobardes” por no abrir el estrecho de Ormuz en plena guerra con Irán
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó este viernes una dura ofensiva verbal contra los países miembros de la OTAN, a los que calificó de “cobardes” por negarse a colaborar en la apertura del estrecho de Ormuz, una vía marítima estratégica cuya interrupción ha disparado los precios del petróleo en medio del conflicto bélico con Irán.
En un mensaje publicado en su plataforma Truth Social, el mandatario estadounidense criticó con dureza la actitud de los aliados europeos. “No quieren ayudar a abrir el estrecho de Ormuz; una simple maniobra militar que constituye la única razón de esos elevados precios del petróleo. Algo tan fácil de hacer para ellos, y con tan poco riesgo. ¡COBARDES, y nosotros lo RECORDAREMOS!”, escribió.
Trump sostuvo que los países de la Alianza Atlántica “no quisieron unirse a la lucha para detener a un Irán con capacidad nuclear”. Y añadió: “Ahora que esa batalla ha sido GANADA militarmente, con muy poco peligro para ellos, se quejan de los altos precios del petróleo que se ven obligados a pagar”. En su intervención, el presidente sentenció: “¡Sin Estados Unidos, la OTAN es un TIGRE DE PAPEL!”.
Irán mantiene sus ataques en el Golfo Pérsico
Mientras la retórica se endurece en Washington, el conflicto en el Golfo Pérsico sigue escalando. Irán ha mantenido sus ataques contra Estados árabes de la región, pese a que Israel anunció que evitaría golpear infraestructura energética iraní, una decisión que, lejos de calmar los mercados, ha alimentado la volatilidad en una zona clave para el suministro mundial de hidrocarburos.
Kuwait se vio forzado a cerrar varias unidades de su refinería de Al Ahmadi tras sufrir múltiples ataques. Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita informaron que interceptaron misiles y drones durante la noche del jueves al viernes, mientras que Baréin reportó un incendio en uno de sus almacenes.
Por su parte, Israel confirmó haber atacado infraestructura en todo Irán, incluida la capital Teherán, en respuesta a una nueva ola de lanzamientos de misiles por parte de la República Islámica. Los combates, que se extienden ya por tres semanas, han dejado más de 4.200 muertos en la región y han paralizado prácticamente el tránsito por el estrecho de Ormuz, por donde transita cerca de una quinta parte del petróleo y el gas natural licuado del mundo.
El impacto en los precios del petróleo
Los ataques iraníes contra instalaciones energéticas se han moderado respecto al pico alcanzado a principios de semana, lo que permitió un alivio temporal en los precios del crudo, que habían rozado máximos de casi cuatro años. Sin embargo, los riesgos de daños duraderos en el suministro energético persisten.
Catar advirtió que cerca del 20 % de su producción de gas natural licuado quedó fuera de operación y podría tardar hasta cinco años en recuperarse. Las consecuencias del conflicto ya se dejan sentir a nivel global, con incrementos visibles en los precios de los combustibles, el transporte y los costos domésticos.
Netanyahu: “Israel actuó solo”
En un intento por desmarcarse de la estrategia estadounidense, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, aseguró en conferencia de prensa que “Israel actuó solo” en los ataques contra el yacimiento de gas South Pars, después de que funcionarios israelíes reconocieran inicialmente que habían informado a Estados Unidos sobre la operación.
Netanyahu también afirmó que las fuerzas israelíes colaborarían con Estados Unidos para reabrir el estrecho de Ormuz y anticipó que la guerra concluiría antes de lo previsto. Sus declaraciones contribuyeron a calmar los mercados en una jornada marcada por la volatilidad.
Mientras tanto, el costo de la campaña militar para Washington sigue en aumento. El Pentágono solicitó al Congreso un adicional de 200.000 millones de dólares para financiar la guerra, según una fuente cercana al proceso. La cifra sugiere que Estados Unidos se prepara para un conflicto prolongado, aunque el secretario de Defensa, Pete Hegseth, intentó restar dramatismo y aseguró que el país se mantiene “en línea” con sus objetivos bélicos.