Internacional
Trump asegura que el estrecho de Ormuz es “parte de Estados Unidos” y niega diálogo con Irán
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, elevó este martes la tensión en Medio Oriente al afirmar que el estrecho de Ormuz es “parte de Estados Unidos”, en una publicación en su red social donde compartió un mapa de la zona con la leyenda “nuevo territorio de Estados Unidos”. La imagen, que muestra el estrecho rodeado por un círculo y sobrepuesto con los colores de la bandera estadounidense, llega después de que la semana pasada el mandatario sugiriera que esta vía marítima debería pasar a formar parte de su país.
El estrecho de Ormuz, que conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán, es una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo, por donde transita cerca de un tercio del petróleo transportado por vía marítima. La declaración de Trump se produce en medio de un creciente enfrentamiento con Irán, que mantiene un bloqueo naval en la zona y ha sembrado minas marinas, aunque el mandatario aseguró que “todas han sido retiradas o detonadas”.
Fin del plazo de paz y fin del diálogo
En una serie de mensajes publicados en Truth Social, Trump también descartó cualquier tipo de negociación con el gobierno iraní. “No hay conversaciones ni diálogos en curso, ni programados, con la República Islámica de Irán. El bloqueo naval sigue plenamente vigente. El estrecho de Ormuz está abierto y operativo”, afirmó.
Sus declaraciones se producen un día después de que expirara el plazo de 60 días establecido en el memorando de entendimiento firmado entre Washington y Teherán el pasado 17 de junio, que buscaba sentar las bases para un cese de hostilidades. Sin embargo, el diálogo oficial nunca despegó y ahora Trump cierra cualquier posibilidad de una mesa de negociación formal.
Canales extraoficiales y rendición
Paradójicamente, el lunes el propio Trump había asegurado en una entrevista con Fox News que existía un canal de comunicación extraoficial con Irán a través de la Guardia Revolucionaria Islámica, al margen de los funcionarios del gobierno iraní. En esa misma entrevista, el mandatario instó a los ayatolás a “izar la bandera blanca de la rendición”, un comentario que encendió aún más los ánimos en Teherán.
Seis meses de conflicto enquistado
La ofensiva contra Irán, iniciada el 28 de febrero con ataques coordinados de Estados Unidos e Israel, está a punto de cumplir seis meses. Lo que comenzó como una operación quirúrgica se ha convertido en un conflicto prolongado, sin avances diplomáticos significativos y con posiciones cada vez más alejadas. Mientras Trump insiste en el control militar del estrecho y en la negativa a negociar, el gobierno iraní mantiene su postura de resistencia y ha denunciado las declaraciones estadounidenses como una provocación más en la escalada regional.