Internacional
Trump convertirá su Arco del Triunfo en un complejo militar con drones y francotiradores
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que el Arco del Triunfo que planea construir en Washington no será solo un monumento conmemorativo, sino un complejo militar capaz de albergar drones y francotiradores.
“A petición expresa de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos, y por motivos de seguridad nacional, he accedido a transformar el magnífico Arco del Triunfo en un complejo militar y arco del triunfo de primer nivel”, escribió el mandatario en su red social Truth Social.
En el mensaje, Trump detalló las funciones que tendría la edificación, que “permitirá albergar, almacenar y desplegar rápidamente un gran número de drones y francotiradores (tanto en la cubierta como en la plaza), además de contar con capacidad para almacenar grandes cantidades de munición para francotiradores”.
Una obra con sello presidencial
El arco está proyectado para erigirse entre el Monumento a Lincoln y el Cementerio Nacional de Arlington, y forma parte de las grandes obras que Trump impulsa en la capital estadounidense, varias de ellas envueltas en polémica.
Empeñado en dejar su legado en Washington, el presidente aprovechó el mensaje para asegurar que “no existirá ninguna instalación igual en todo el mundo” y subrayó que, “de entre las 59 principales ciudades y capitales, Washington D. C. es la única que no cuenta con un arco del triunfo; ¡pero ahora tendrá uno que será, con diferencia, el más grandioso de todos!”.
Cuestionamientos al proyecto
La construcción ha despertado el rechazo de amplios sectores que cuestionan desde el carácter megalómano de la iniciativa hasta el impacto visual en el eje histórico entre el Lincoln Memorial y Arlington, que, advierten, restaría solemnidad al cementerio militar. A ello se suman las dudas sobre los problemas de tráfico y seguridad que podría generar.
El Arco del Triunfo se añade a una lista de obras y reformas emprendidas por Trump en Washington, como el Salón de Baile de la Casa Blanca, el Centro Kennedy o el estanque reflectante de la Explanada Nacional, muchas de las cuales han llegado a los tribunales en un intento por frenarlas.