Internacional
Trump endurece su discurso contra el “comunismo” en el 250 aniversario de Estados Unidos
En una noche marcada por la adversidad climática y la tensión política, el presidente Donald Trump conmemoró el 250 aniversario de la independencia de Estados Unidos con un discurso de tono beligerante en el National Mall, donde reiteró su postura frente a lo que calificó como una amenaza comunista y prometió mantener al país “grande”.
“Este país es la cuna de la libertad” y “estamos mejor ahora que nunca”, aseguró el mandatario ante miles de asistentes, no sin antes destacar que “ningún pueblo ha hecho más bien, demostrado más valentía, logrado más progreso, corregido más injusticias ni alcanzado mayor grandeza que ustedes, el pueblo estadounidense”.
La velada, que inició con una hora de retraso debido a una tormenta eléctrica que obligó a evacuar temporalmente a los asistentes, fue escenario de una de las intervenciones más combativas de Trump durante su mandato. “No queremos comunistas en nuestro país”, sentenció, en línea con los comentarios que ya había realizado en la víspera durante el acto en el Monte Rushmore, donde advirtió sobre un “resurgimiento de la amenaza comunista” y acusó a “radicales y extremistas” de atentar contra la identidad estadounidense.
“Durante 250 años, Estados Unidos ha sido la esperanza, la promesa, la luz y la gloria entre todas las naciones del mundo. Nadie puede ser como nosotros. Y con la ayuda de Dios, siempre seremos así o incluso mejores”, agregó el republicano.
Batalla legislativa por la Ley Save America
Uno de los momentos más políticos del discurso llegó cuando Trump se refirió a la Ley Save America, una iniciativa que enfrenta una dura batalla en el Capitolio y que exigiría a todos los votantes presentar una identificación con prueba de ciudadanía para poder ejercer su derecho al sufragio.
“Hoy nuestro país está ganando de nuevo, y como nunca antes. Estados Unidos volvió, y queremos mantenerlo grande. Lo haremos con la aprobación de la Ley Save America, para que todos los votantes deban mostrar una identificación. Todos deben proporcionar una pequeña cosa llamada prueba de ciudadanía”, afirmó.
La propuesta ha generado un intenso debate en el Congreso, donde los demócratas la han calificado como un intento de restringir el acceso al voto de minorías y sectores vulnerables, mientras que los republicanos la defienden como una medida necesaria para garantizar la integridad electoral.
Clima adverso y evacuación caótica
El evento estuvo a punto de no realizarse. Una tormenta eléctrica sorprendió a los asistentes en las horas previas, lo que obligó a la policía a intervenir para evacuar el área. Según relató el propio Trump, 370 mil personas fueron desalojadas del lugar, aunque posteriormente regresaron alrededor de 150 mil.
“Las tormentas traen buena suerte a cualquier ocasión. ¡Además, hacen que los eventos sean un poco más emocionantes!”, bromeó el mandatario, quien había prometido dar su discurso en el National Mall “pase lo que pase”. “No me importa si son las dos de la mañana”, advirtió previamente.
La jornada del 4 de julio estuvo marcada por condiciones climáticas extremas en todo el país. Por la mañana, el desfile oficial del Día de la Independencia en Washington fue suspendido debido al calor excepcional, con temperaturas que alcanzaron los 39 grados centígrados. Más de 160 millones de estadounidenses se encuentran bajo alertas por temperaturas extremas, mientras que otras regiones han sufrido tormentas similares a la que afectó la capital.
Marchas de grupos nacionalistas y tensión social
Mientras Trump arengaba a sus seguidores, la capital fue escenario también de manifestaciones de grupos de nacionalistas blancos, quienes desafiaron el calor extremo para marchar enmascarados por las calles, ondeando banderas confederadas —símbolo de los 11 estados del sur que se separaron de la Unión en 1861 en defensa de la esclavitud— y coreando consignas antiinmigrantes.
La presencia de estos grupos añadió un componente de tensión a una celebración que, en palabras del vicepresidente JD Vance, también debía servir para recordar que “ninguna nación es perfecta”. Desde un acto conmemorativo en Nueva York, Vance arremetió contra quienes, a su juicio, solo se enfocan en los aspectos negativos de la historia estadounidense.
“Hoy escucharán algunas voces, pocas pero muy estridentes, expresarse de manera obsesiva no sobre la grandeza de nuestra nación, sino sobre sus imperfecciones. Hablarán de los pecados de Estados Unidos con la ira y el fervor de un predicador vehemente, pero sin rastro alguno de la gracia ni del perdón presentes en la fe cristiana”, manifestó el vicepresidente, e instó a rechazar esa visión “bidimensional” del país.
La felicitación del Reino Unido
En el plano internacional, el monarca británico Carlos III envió un mensaje de felicitación a Estados Unidos por lo que calificó como un “hito”: el 250 aniversario de la firma de la Declaración de Independencia que separó a las 13 colonias de la corona británica.
El rey destacó la “extraordinaria evolución” de las relaciones bilaterales entre ambas naciones, que han logrado “superar el conflicto y forjar una de las alianzas más estrechas y más productivas que haya visto el mundo”, un reconocimiento que contrastó con el tono de confrontación interna que dominó la jornada conmemorativa en Washington.