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Trump sufre revés judicial: juez de Manhattan le ordena pagar 5.8 millones a periodista por abuso y difamación

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Mientras la atención internacional se centraba en la cumbre de la OTAN celebrada en Turquía, el presidente Donald Trump recibió un golpe en el frente judicial. Un juez federal de Manhattan le ordenó desembolsar 5.8 millones de dólares —más los intereses acumulados— a la periodista Elizabeth Jean Carroll, en cumplimiento de una sentencia civil que data de 2023 y que lo declaró responsable de abuso sexual y difamación.

La orden, que autoriza el pago para dar cumplimiento definitivo al fallo, se produce después de que la defensa legal del mandatario intentara sin éxito anular la indemnización. Los abogados de Trump presentaron una solicitud para desestimar el pago ante el Tribunal Supremo, pero el recurso fue rechazado. Pese a ello, el equipo jurídico del presidente ya adelantó que apelará la decisión del juez federal.

Un caso que se niega a cerrarse

El litigio se remonta a 2019, cuando Carroll, excolumnista de la revista Elle y autora del libro de memorias “No es mi tipo” —título que hace alusión directa a la frase con la que Trump desestimó la acusación en ese año—, hizo pública su denuncia por abuso sexual ocurrido en 1996 en un vestidor de los almacenes Bergdorf Goodman en Nueva York. El entonces mandatario rechazó categóricamente la acusación con su ya célebre declaración: “No es mi tipo”.

Sin embargo, la periodista no se detuvo y presentó una demanda en el Tribunal de Distrito Sur de Nueva York por difamación y agresión sexual. En 2023, un jurado determinó que Trump era culpable de ambos cargos y le impuso una indemnización de 5 millones de dólares. Al año siguiente, en 2024, una nueva sentencia por difamación —derivada de declaraciones del expresidente tras el primer fallo— añadió una multa adicional de 83 millones de dólares.

La resistencia de Trump y el nuevo escenario

A pesar de las condenas, Trump logró postularse y ganar nuevamente la presidencia de Estados Unidos, pero los fantasmas judiciales no lo han abandonado. La orden más reciente de pago de 5.8 millones —que incluye intereses generados desde la sentencia original— evidencia que el sistema legal sigue avanzando en su contra, incluso mientras ejerce el cargo.

La defensa del mandatario, que ya había adelantado su intención de impugnar el fallo, ahora enfrenta el desafío de demostrar que existen elementos suficientes para revertir una decisión que ya ha sido ratificada en instancias superiores. El caso de Carroll se ha convertido en un símbolo de la persistencia de las víctimas de abuso frente al poder, y su desenlace sigue siendo observado con atención tanto en el ámbito jurídico como en el político.

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