Internacional
Trump y Maduro: la llamada que evidencia la tensión y la oferta de “salida” para el líder venezolano
La reciente y sorpresiva comunicación telefónica entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el mandatario venezolano, Nicolás Maduro, ha tomado un nuevo cariz tras las revelaciones del senador republicano Markwayne Mullin. El legislador afirmó que, durante el gobierno de Trump, se le dio a Maduro “la oportunidad de irse”, incluyendo la opción de exiliarse en Rusia o en otro país.
Mullin, miembro del influyente Comité de las Fuerzas Armadas del Senado por Oklahoma, realizó estas declaraciones en una entrevista con CNN, arrojando luz sobre el contenido de unas conversaciones que se desarrollan en un contexto de máxima tensión bilateral. “Sí se le dio la oportunidad de irse… que se podía ir a Rusia o a otro país”, señaló el senador, sin precisar cuándo se habría hecho esta oferta.
Una llamada en la niebla
El propio Trump se refirió brevemente al contacto este domingo, durante un vuelo de regreso a Washington. “Sí… No diría que salió bien, ni mal. Fue… una llamada telefónica”, declaró a los periodistas, evitando dar más detalles sobre el contenido de la conversación.
Sin embargo, las acciones de su administración hablan por sí solas de un endurecimiento de la postura. El sábado, Estados Unidos advirtió que “el espacio aéreo de ese país [Venezuela] debería considerarse cerrado”, una medida que ha provocado caos en la aviación civil venezolana con cancelaciones de vuelos y suspensiones de licencias. El gobierno de Caracas ha denunciado estas acciones como un “amedrentamiento” por parte de Washington.
Presión militar y acusaciones
El telón de fondo de esta crisis diplomática es un amplio despliegue militar estadounidense en el Caribe, frente a las costas venezolanas. Washington justifica su presencia con la misión de combatir el narcotráfico y al denominado “Cartel de los Soles”, al que vincula directamente con Maduro y altos funcionarios de su gobierno.
La Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York ha presentado cargos contra el líder venezolano y su círculo por narcoterrorismo, tráfico de drogas y armas, y por evadir sanciones. Estas acusaciones forman parte de la estrategia de “máxima presión” para forzar un cambio de gobierno en Caracas.
La narrativa de Washington
El senador Mullin encapsuló la postura oficial estadounidense al afirmar: “El propio pueblo venezolano ha hablado y ha dicho que quiere un nuevo líder y quiere restaurar a Venezuela al país que solía ser, un país muy próspero. Pero Maduro ha arruinado absolutamente ese país”.
La revelación de la oferta de exilio para Maduro sugiere que, detrás de la retórica pública y la presión militar y legal, existiría una vía de salida negociada que Washington habría explorado. La llamada telefónica, lejos de ser un gesto casual, parece ser un nuevo capítulo en esta intensa confrontación, donde la diplomacia y la coerción se entrelazan en un intento por resolver una de las crisis más complejas en el hemisferio. La respuesta de Maduro a esta oferta, sin embargo, permanece en el ámbito de lo no dicho.