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Victoria ciudadana: Revocan proyecto para convertir Bahía de Loreto en puerto industrial
La presión ciudadana y ambientalista logró lo que parecía un imposible: el Gobierno Federal dio marcha atrás al proyecto que pretendía convertir el Parque Nacional Bahía de Loreto, un Área Natural Protegida, en un puerto de altura y cabotaje. La decisión, celebrada por comunidades locales, organizaciones civiles y grupos ecologistas, frena lo que calificaban como un “ecocidio anunciado”.
El decreto original, publicado el pasado 10 de abril en el Diario Oficial de la Federación, buscaba reclasificar esta zona de conservación —protegida desde 1996— para dar paso a un puerto con alto tránsito de embarcaciones internacionales y un incremento significativo de operaciones comerciales y marítimas. Ello implicaba la llegada de una industrialización que, advirtieron los especialistas, devastaría en poco tiempo los ecosistemas y áreas naturales de este santuario ecológico.
Ante el riesgo, las comunidades locales, junto con asociaciones civiles, alzaron la voz mediante protestas, manifestaciones, campañas en redes sociales y peticiones de firmas. El lema “Loreto no se vende, Loreto se cuida y se defiende” se volvió bandera de la resistencia. Una petición en la plataforma Change.org superó el millón de firmas, un logro que presionó a las autoridades para reconsiderar el proyecto.
El pasado 25 de mayo, el gobierno revirtió el decreto original y publicó uno nuevo que reconoce la enorme relevancia ecológica de la zona. La noticia desató una ola de celebraciones en redes sociales con mensajes como “¡Ganó la Ballena Azul!” y “Loreto respira”.
Un santuario de biodiversidad en riesgo
El Parque Nacional Bahía de Loreto, ubicado unos 200 kilómetros al norte de La Paz, frente al Pueblo Mágico de Loreto, es uno de los tesoros naturales más importantes del Mar de Cortés. Con más de 220 mil hectáreas y cinco islas principales —Coronado, Carmen, Danzante, Montserrat y Santa Catalina—, alberga el 70% de las especies de mamíferos marinos del país, incluidas ballenas azules, delfines y lobos marinos. También es refugio de tortugas, tiburones, zorros, linces, venados y aves migratorias.
Las actividades principales de sus habitantes son la pesca, el turismo sustentable y la conservación. Sin embargo, el proyecto portuario amenazaba con desplazar estas prácticas para instalar un modelo industrial que, según los expertos, generaría contaminación ambiental y acústica submarina. Las especies acuáticas estarían en peligro y muchas se verían forzadas a emigrar.
Un triunfo para la ecología
La cancelación del proyecto no solo protege la biodiversidad del lugar, declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO desde 2005, sino que garantiza que Loreto continúe siendo un destino de turismo responsable. Sus playas de arenas blancas, aguas turquesa y actividades como buceo, snorkel, kayak, senderismo y pesca deportiva se mantienen libres de contaminación.
Además, el Pueblo Mágico de Loreto conserva su riqueza histórica con sitios emblemáticos como la Misión de Nuestra Señora de Loreto Conchó —el primer asentamiento español en la península—, su malecón y la Sierra de la Giganta, ideal para el ecoturismo.
“Gracias a la voluntad de la gente, Loreto permanecerá como un hogar estable para ballenas azules, delfines, lobos marinos y las más de mil 300 especies de flora y fauna que resguarda”, celebró un activista local. El triunfo es un recordatorio de que, cuando la comunidad se organiza, el medio ambiente puede ganar.