Salud
Alerta por sarampión: ¿Por qué las embarazadas no deben vacunarse?
Ante el repunte de casos de sarampión en diversas regiones del mundo, la Secretaría de Salud federal ha emitido un exhorto a la población mexicana para que acuda a los puntos de vacunación y complete sus esquemas de inmunización contra esta enfermedad altamente contagiosa.
Sin embargo, las autoridades sanitarias han sido enfáticas en señalar que existe un grupo poblacional que no debe aplicarse la vacuna: las mujeres embarazadas. Esta recomendación ha generado dudas entre la ciudadanía, por lo que especialistas explican las razones médicas detrás de esta contraindicación.
Protección con reservas
Para prevenir el sarampión, la paperas y la rubéola, en México se aplican dos tipos de biológicos: la vacuna triple viral (sarampión, paperas y rubéola), destinada principalmente a la población infantil, y la doble viral (sarampión y rubéola), utilizada en adultos.
Ambas vacunas son consideradas seguras y efectivas por las autoridades sanitarias. Los efectos secundarios más comunes suelen ser locales y leves: dolor, calor y enrojecimiento en el brazo izquierdo donde se aplica la dosis. En algunos casos, entre 5 y 12 días después de la vacunación, pueden presentarse síntomas como malestar general, escurrimiento nasal, cefalea, tos o fiebre, los cuales desaparecen espontáneamente sin complicaciones mayores.
El dilema del embarazo
La pregunta que muchas futuras madres se hacen es: ¿por qué no vacunarse contra el sarampión durante la gestación?
La Secretaría de Salud explica que aunque no existen evidencias científicas que demuestren daños directos al feto o a la madre por la aplicación de estas vacunas durante el embarazo, la decisión de no administrarlas responde a un principio de precaución médica.
“No se ha observado efecto alguno en la madre o el feto, pero podría culparse a la vacuna de cualquier malformación o complicación en el resto de la gestación”, señala la dependencia en sus lineamientos oficiales.
Esta postura busca evitar cualquier posible asociación entre la vacuna y eventuales problemas durante el embarazo que pudieran tener otras causas. En caso de que por error una mujer reciba la vacuna estando embarazada, las autoridades recomiendan mantener una vigilancia estrecha de la gestación para descartar cualquier complicación.
Otros grupos que deben abstenerse
Además de las mujeres embarazadas, existe un listado de personas que no deberían recibir la vacuna doble o triple viral:
- Quienes hayan presentado reacciones alérgicas graves a alguno de los componentes de la vacuna.
- Personas que cursen enfermedades moderadas o graves, con o sin presencia de fiebre.
- Pacientes con inmunodeficiencia congénita o que vivan con SIDA.
- Quienes reciban tratamientos que disminuyan las defensas, como corticosteroides, quimioterapia o radioterapia.
Las autoridades sanitarias también precisan que las personas con cualquier tipo de cáncer deberán consultar previamente con su médico para determinar el momento adecuado para vacunarse.
Transfusiones y vacunación
Un aspecto poco conocido es que quienes hayan recibido transfusiones de sangre total, plasma o administración de gammaglobulina deben posponer la vacunación por un período de tres meses. Al acudir por la dosis, es fundamental informar al personal de salud sobre estas circunstancias para una correcta valoración.
21 mil puntos de vacunación disponibles
Pese a las restricciones para ciertos grupos, el llamado general es a vacunarse. Eduardo Clark, subsecretario de Integración y Desarrollo del Sector Salud, informó que el Gobierno de México cuenta con 21 mil puntos de vacunación distribuidos en todo el territorio nacional, con suficientes dosis disponibles para cubrir las necesidades de la población.
“Tenemos dosis suficientes para toda la población que requiera vacunarse”, afirmó Clark, invitando a la ciudadanía a acudir a los centros de salud para protegerse contra el sarampión y contribuir a mantener el control de esta enfermedad en el país.
La recomendación para las mujeres embarazadas es consultar con su médico sobre el momento más adecuado para vacunarse después del parto, asegurando así su protección y la de su bebé sin riesgos durante la gestación.