Internacional
Anuncian fin de megaoperativo migratorio en Minnesota
Lo que comenzó como un despliegue masivo de fuerzas federales para “limpiar” Minnesota de inmigrantes indocumentados, terminó este jueves con dos ciudadanos estadounidenses muertos y una advertencia internacional por violaciones a derechos humanos. Tom Homan, el zar fronterizo de la administración Trump, anunció el fin de la Operación Metro Surge en conferencia de prensa, asegurando que la misión cumplió sus objetivos.
“Se lo he propuesto y el presidente Trump ha aceptado que esta operación llegue a su fin”, declaró Homan en Mineápolis. Según el funcionario, la campaña arrojó “resultados satisfactorios” y logró que Minnesota “ya no sea un estado santuario para los delincuentes”.
Sin embargo, el saldo de la operación dejó una estela de controversia. Durante las redadas intensificadas por orden presidencial, dos ciudadanos estadounidenses —Renée Good y Alex Pretti— murieron tras recibir disparos de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP).
La ONU señala posibles crímenes
Un día antes del anuncio de Homan, seis relatores de Naciones Unidas emitieron un comunicado conjunto en el que advierten que estos hechos podrían constituir “asesinatos extrajudiciales” y “privación arbitraria de la vida”. Los expertos, encabezados por Morris Tidball-Binz, relator sobre ejecuciones extrajudiciales, señalaron que el uso de fuerza letal por parte de agentes migratorios en Minnesota no fue un hecho aislado, sino parte de un patrón más amplio de abusos vinculados a la Operación Metro Surge.
Desde diciembre, miles de agentes armados han participado en “redadas militarizadas sin orden judicial, impulsadas por perfiles raciales”, denunciaron los relatores. Las operaciones incluyeron detenciones agresivas cerca de escuelas y hospitales, así como uso excesivo de fuerza contra “presuntos inmigrantes indocumentados, manifestantes pacíficos y transeúntes”.
El grupo de expertos —que incluye a los relatores sobre tortura, libertad de reunión, defensores de derechos humanos, lucha antiterrorista y libertad de expresión— urgió a Washington a garantizar que los responsables rindan cuentas. “Sin una desescalada inmediata, respeto al derecho a la vida y responsabilidad clara, las tensiones corren el riesgo de estallar en una violencia más amplia”, advirtieron.
Un final anunciado
Pese a la gravedad de las acusaciones, Homan celebró el operativo como un éxito y agradeció la coordinación con autoridades locales. El zar fronterizo evitó mencionar directamente los señalamientos internacionales o los nombres de las víctimas mortales.










