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Bruce Springsteen lanza gira “anti Trump” y desata la furia de la Casa Blanca
La guerra abierta entre Bruce Springsteen y Donald Trump suma un nuevo capítulo. El icónico cantautor estadounidense anunció su gira “Land of Hope and Dreams Tour”, que no solo promete repasar sus grandes éxitos, sino que se presenta como una plataforma de oposición al presidente republicano. La respuesta de la Casa Blanca no se hizo esperar y arremetió contra “The Boss” con inusitada dureza.
La gira, que arrancará el próximo 31 de marzo en Minneapolis, Minnesota —ciudad convertida en símbolo de las movilizaciones contra las políticas migratorias de Trump—, incluye escalas en Portland, San Francisco, Phoenix, Austin y Chicago. Pero el mensaje más desafiante llegará al final: el último concierto está programado en el estadio Nationals Park, en Washington D.C., a pocos kilómetros de la Casa Blanca.
En la página oficial de Springsteen, la gira se promociona acompañada de la frase “No Kings”, el mismo lema que hace meses impulsó masivas manifestaciones en contra del presidente estadounidense. La consigna, que cuestiona el creciente poder ejecutivo y las aspiraciones del mandatario, se ha convertido en un estandarte de la resistencia cultural contra la administración Trump.
La respuesta de la Casa Blanca
La reacción del gobierno no se hizo esperar. Steven Cheung, vocero de Donald Trump, emitió un comunicado en el que arremetió contra el músico de 76 años con un tono inusualmente agresivo.
“Cuando este perdedor de Springsteen regrese a casa, a su propia Ciudad de Ruinas, se dará cuenta de que sus días de gloria quedaron atrás y que sus fans lo han dejado en la calle”, declaró Cheung, en una evidente parodia de los títulos de algunas de las canciones más emblemáticas del artista, como “My Hometown” y “Glory Days”.
El vocazo fue más allá y diagnosticó al cantante con el llamado “Síndrome de Trastorno por Trump”, el mismo que, según la óptica oficial, habría afectado al fallecido director Rob Reiner y a otros críticos del mandatario.
Un conflicto de larga data
La animadversión entre ambos personajes viene de lejos. El primer enfrentamiento público se remonta a 2016, cuando Springsteen se opuso rotundamente a que Trump utilizara su música durante los eventos de su primera campaña presidencial. En aquel entonces, el republicano cerraba sus mítines al ritmo de “Born in the USA”, aparentemente ignorando que la canción es una ácida crítica a las desigualdades del sueño americano y al trato que recibían los veteranos de la guerra de Vietnam.
El conflicto escaló durante el segundo mandato de Trump. En mayo de 2025, durante una presentación en Manchester, Reino Unido, Springsteen lanzó una dura crítica: “En mi país, la América que yo amo está actualmente en manos de una administración corrupta, incompetente y traidora”. Las palabras resonaron con fuerza y llegaron a oídos del presidente.
Trump reaccionó amenazando con investigar al músico, a quien acusó de mantener una postura “antipatriota” por su abierto respaldo a Kamala Harris durante la campaña electoral. El presidente llegó a cuestionar el desmedido apoyo del cantante a la candidata demócrata, sugiriendo que algo no cuadraba. Sin embargo, la anunciada “auditoría” nunca se materializó.
El detonante: las políticas migratorias
Lo que sí llegaron fueron las duras políticas antimigrantes prometidas por Trump. Con el paso de los meses, las acciones del ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas) se intensificaron hasta derivar en trágicos episodios. Agentes federales asesinaron a sangre fría a ciudadanos estadounidenses en operativos que, según organizaciones de derechos civiles, reflejaban un preocupante patrón de abuso de poder.
Fue entonces cuando Springsteen encontró la forma más contundente de responder: la música. El cantautor compuso “Streets of Minneapolis”, una canción que narra los hechos que llevaron al asesinato de Good y Alex Pretti, dos ciudadanos estadounidenses víctimas de la brutalidad de agentes migratorios.
La letra, cruda y directa, denuncia sin ambages la actuación de las autoridades:
“Ahora dicen que están aquí para hacer cumplir la ley / Pero pisotean nuestros derechos / Si tu piel es negra o morena, amigo mío / Puedes ser interrogado o deportado a simple vista / En nuestros cánticos de ‘ICE fuera ya’ / El corazón y el alma de nuestra ciudad persisten / A través de vidrios rotos y lágrimas de sangre / En las calles de Minneapolis”
El tema ha superado las 6 millones de reproducciones en plataformas digitales y promete convertirse en un himno durante los conciertos de la gira “Land of Hope and Dreams Tour”. La canción retumbará en cada recinto, llevando un mensaje de denuncia que, sin duda, volverá a encender los ánimos en la Casa Blanca.
¿Habrá tregua?
El enfrentamiento entre Springsteen y Trump está lejos de terminar. El músico, fiel a su tradición de cronista de las desigualdades estadounidenses, ha encontrado en el actual presidente un blanco recurrente. Trump, por su parte, parece decidido a no dejar pasar ninguna provocación.
Mientras tanto, los fans de “The Boss” esperan con ansiedad el inicio de una gira que promete ser mucho más que una serie de conciertos: será una declaración de principios en uno de los momentos más polarizados de la historia reciente de Estados Unidos.












