Internacional
Detenciones de migrantes en vía pública se disparan más de 1,000% en primer año del segundo mandato de Trump
Las detenciones de migrantes en espacios públicos —incluyendo tribunales de inmigración y oficinas locales del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE)— se multiplicaron por once durante el primer año del segundo mandato del presidente Donald Trump, lo que representa un incremento superior al 1,000%, según un nuevo análisis del Proyecto de Datos sobre Deportaciones de la Universidad de California Berkeley.
Los investigadores calificaron esta magnitud como “un fenómeno novedoso” en la historia reciente de la política migratoria estadounidense.
El estudio, que compara los últimos seis meses de la Administración de Joe Biden (2021-2025) con los datos recabados hasta marzo de 2026, también reveló que las detenciones derivadas del traslado de reclusos desde cárceles y prisiones a custodia de ICE —que solían representar la mayoría de las aprehensiones de la agencia antes de 2025— prácticamente se duplicaron en el último año.
Menos antecedentes penales, más detenciones
Uno de los hallazgos más significativos del informe es que la probabilidad de que ICE tuviera como objetivo a personas con antecedentes penales se redujo considerablemente. Como consecuencia, las detenciones de inmigrantes sin antecedentes penales aumentaron un 770% en el segundo mandato de Trump.
El giro en los patrones de arresto derivó en un crecimiento aún más pronunciado de las deportaciones, que se quintuplicaron (5 veces) gracias a la expansión de la capacidad de los centros de detención y a una drástica reducción en el número de liberaciones.
Camas de detención y liberaciones excepcionales
La Administración Trump cuadruplicó con creces —4.5 veces— el número de camas de detención destinadas a personas arrestadas dentro del territorio estadounidense. Paralelamente, la liberación en un plazo de 60 días tras la detención, una práctica habitual durante el gobierno de Biden para quienes no tenían antecedentes penales, se volvió excepcional: solo ocurrió en el 7% de los casos.
La tasa de deportaciones ejecutadas en los dos meses posteriores a la detención se duplicó, pasando del 27% al 57%. La disminución en la tasa de liberación fue el factor que más contribuyó a este incremento.
“Quizás muchas más personas optaron por desistir de sus casos: las salidas voluntarias y los retornos —que son poco frecuentes en comparación con las expulsiones— se multiplicaron por 28”, advierte el reporte.
Pausa momentánea sin cambiar la tendencia
El análisis también observó una leve disminución en los operativos migratorios durante febrero y principios de marzo de 2026, tras los asesinatos de los estadounidenses Renée Good y Alex Pretti en Mineápolis. Sin embargo, los investigadores subrayaron que esta pausa apenas alteró los patrones generales de la agresiva campaña de deportaciones impulsada por la Casa Blanca.
El estudio de UC Berkeley pinta el retrato de una maquinaria migratoria transformada en su totalidad: más detenciones en espacios públicos, menos filtros por antecedentes penales, expansión de la capacidad de reclusión y una aceleración sin precedentes en las expulsiones.










