Internacional
Embajador de Estados Unidos en Israel justifica ofensiva en Gaza con argumentos bíblicos
En una entrevista que rápidamente escaló a un tenso debate, el embajador de Estados Unidos en Israel, Mike Huckabee, defendió la ofensiva militar israelí en la Franja de Gaza apelando a fundamentos religiosos y rechazando las acusaciones de genocidio contra la población palestina.
La conversación, sostenida con el periodista Tucker Carlson —conocido por su postura crítica hacia el respaldo estadounidense a Israel—, expuso las profundas divergencias sobre la política en Medio Oriente a través de un intercambio de preguntas punzantes y respuestas evasivas.
El “derecho bíblico” sobre la tierra
Cuando Carlson cuestionó directamente si Israel posee legitimidad para reclamar la llamada “tierra prometida”, la respuesta del embajador fue contundente: “Deberían quedarse con todo, eso estaría bien”. Huckabee fundamentó su postura en un argumento teológico: “Israel es una tierra que Dios dio, a través de Abraham, a un pueblo que él eligió”.
Aunque posteriormente matizó sus declaraciones señalando que la intención israelí no es la expansión territorial sino la autodefensa, el diplomático dejó abierta la posibilidad de que la captura de territorio sea una consecuencia legítima del conflicto. “No estoy seguro de que llegara tan lejos, pero sería un gran pedazo de tierra, básicamente todo Medio Oriente. Lo que Israel está haciendo es proteger a su gente, pero si son atacados, ganan la guerra en cuestión y se quedan con esa tierra, entonces es otra historia”, declaró.
Negación del genocidio
Uno de los momentos más álgidos de la entrevista ocurrió cuando Carlson confrontó al embajador sobre las acusaciones, ampliamente documentadas, de que Israel estaría cometiendo genocidio en Gaza. Huckabee desestimó rotundamente la imputación argumentando que, de haber existido tal intención, la destrucción habría sido total e inmediata.
“Si Israel hubiera querido cometer genocidio, podría haberlo hecho en dos horas y media. ¿Cree que el primer ministro (Benjamín Netanyahu) quería exterminar a todos los habitantes de Gaza? ¿De verdad lo cree?”, cuestionó el diplomático, quien aseguró que no existe evidencia de una política deliberada de exterminio contra la población gazatí.
La discusión se tornó aún más controversial al abordar la muerte de menores en el conflicto, un hecho profusamente documentado por organismos internacionales y medios de comunicación. Según información retomada por el diario La Jornada, Huckabee respondió que las víctimas fatales, sin distinción de edad, eran “agentes de Hamás”, sugiriendo que ninguna persona fallecida carecía de vínculos con el grupo considerado terrorista por Israel y Estados Unidos. “Si participaron en eso, que Dios los ayude”, añadió.
Evasivas y cuestionamientos
Ante la insistencia de Carlson sobre la legitimidad de esos decesos, el embajador optó por un giro retórico: “Si fueran sus hijos los que estuvieran secuestrados en Gaza, ¿qué haría para sacarlos?”.












