Connect with us

Internacional

España cierra su espacio aéreo a aviones de Estados Unidos implicados en la guerra contra Irán y desafía a Trump

Published

on

El gobierno español ha endurecido su postura frente al conflicto en Medio Oriente y anunció este lunes el cierre de su espacio aéreo a todas las aeronaves estadounidenses que participen en la ofensiva militar contra Irán, una decisión que profundiza la fractura diplomática entre ambos países.

La ministra de Defensa de España, Margarita Robles, confirmó la medida en declaraciones recogidas por el diario El País: “No permitiremos el uso de bases militares ni del espacio aéreo español para acciones relacionadas con la guerra en Medio Oriente”, afirmó.

El anuncio se produce casi un mes después de que el presidente Donald Trump amenazara con romper relaciones comerciales con España por negarse a respaldar la operación “Furia Épica”, una advertencia que hasta ahora no se ha materializado en acciones concretas.

Reacción de Washington: “No necesitamos su ayuda”

Como era previsible, la respuesta de Estados Unidos no se hizo esperar. Un alto cargo de la Casa Blanca, en declaraciones al medio ABC, desestimó la relevancia del cierre del espacio aéreo español y aseguró que la operación militar sigue su curso sin contratiempos.

“Las Fuerzas Armadas de Estados Unidos están cumpliendo o superando todos sus objetivos en el marco de la Operación Furia Épica y no necesitan ayuda de España ni de nadie más”, afirmó la fuente, en un tono que busca restar importancia a la decisión de Madrid.

España, firme en su rechazo a la guerra

Con esta medida, España se posiciona como uno de los países europeos más críticos con la ofensiva liderada por Washington y Tel Aviv. El cierre del espacio aéreo impide que aviones militares estadounidenses vinculados al conflicto puedan sobrevolar territorio español o utilizar sus bases como punto de apoyo logístico.

La decisión, además de reflejar la postura pacifista del gobierno de Pedro Sánchez, supone un nuevo frente en la tensa relación bilateral con la administración Trump. Habrá que esperar para ver si Washington responde con represalias concretas o si el pulso queda en el plano simbólico.

Por ahora, España mantiene su posición: no será parte, ni siquiera como facilitadora logística, de una guerra que considera injustificada. Mientras tanto, la “Furia Épica” continúa en Medio Oriente, con o sin el permiso del espacio aéreo español.