Principal

Estados Unidos abre la puerta a la carne argentina mientras mantiene veto a México por riesgo sanitario

Published

on

En una medida dirigida a combatir la inflación interna, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó una orden ejecutiva que incrementa significativamente las importaciones de carne de res desde Argentina, otorgándole un trato arancelario preferencial. La acción contrasta con el mantenimiento del veto a la importación de carne mexicana, incluida la proveniente de estados con estatus sanitario como Chihuahua, debido a un brote de gusano barrenador en el sureste de México.

La orden, hecha pública por la Casa Blanca, autoriza la importación de hasta 80,000 toneladas métricas de carne bovina argentina. El texto justifica la decisión argumentando que, sin estas importaciones, la producción local “será insuficiente para satisfacer la demanda a precios razonables”, atribuyendo la escasez a desastres naturales —como sequías e incendios— y a una “grave perturbación” del mercado doméstico.

Contexto económico y alianza comercial

La medida se enmarca en un acuerdo más amplio para impulsar el comercio entre las administraciones de Trump y del presidente argentino, Javier Milei. Se especifica que las importaciones incluirán cortes magros y grasos, destinados en parte a la elaboración de carne molida para hamburguesas, un producto básico ante el cual la presión de precios es particularmente sensible.

Según datos oficiales de diciembre, el precio de la carne en Estados Unidos ha aumentado un 16.4% en el último año. El inventario ganadero nacional, por su parte, cayó a un mínimo histórico de 86.2 millones de cabezas, lo que representa una disminución del 8.6% desde 2020.

La paradoja mexicana

Mientras se abren las puertas a la carne sudamericana, la frontera estadounidense permanece cerrada para la carne de res mexicana. La prohibición se decretó tras la declaración de una emergencia por la presencia del gusano barrenador del ganado en estados del sureste de México.

Aunque los estados norteños como Chihuahua —principales productores para exportación— están geográficamente distantes de la zona afectada y cuentan con estatus sanitario reconocido, las autoridades estadounidenses han optado por una medida cautelar que no distingue entre regiones, vetando temporalmente toda la carne de res proveniente de México.

Esta discrepancia en el tratamiento sanitario y comercial ha generado malestar en el sector ganadero del norte de México, que ve cómo un mercado clave se cierra por un brote localizado a miles de kilómetros de sus hatos, mientras un competidor sudamericano gana acceso privilegiado al mercado estadounidense.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Salir de la versión móvil