Internacional
Estados Unidos retira 700 agentes federales de Minneapolis tras críticas y violencia en operativo migratorio
Tom Homan, exdirector de Inmigración y Aduanas (ICE) y actual asesor de la Administración Trump en materia fronteriza, anunció este miércoles el retiro inmediato de aproximadamente 700 agentes federales de Minneapolis, tras semanas de fuertes protestas y enfrentamientos que dejaron dos civiles muertos y decenas de detenciones controversiales.
La decisión llega una semana después de que el presidente Donald Trump enviara a Homan a Minnesota para “reconducir” una operación migratoria que había generado un amplio rechazo local y nacional. Homan atribuyó la retirada a la “colaboración sin precedentes” ofrecida por las autoridades locales, que se comprometieron a entregar a las personas arrestadas sin estatus migratorio a las agencias federales.
Un operativo marcado por la violencia y la tensión
El despliegue masivo de agentes del ICE y de la Patrulla Fronteriza en las llamadas “Ciudades Gemelas” —Minneapolis y Saint Paul— había provocado una escalada de tensiones, protestas diarias y dos muertes por disparos de agentes federales: las de Renee Good y Alex Pretti, ambos ciudadanos estadounidenses.
Además, la detención de un niño ecuatoriano de cinco años, Liam Conejo Ramos, junto a su padre, avivó las críticas hacia los métodos utilizados. Pese a ello, Homan calificó la operación como un “éxito” por haber logrado, según dijo, sacar “a un montón de gente [considerada criminal] de las calles”. No obstante, admitió que “no ha sido una operación perfecta”.
Cambio de estrategia: “Cumplimiento más inteligente, no menor”
En conferencia de prensa, Homan detalló que, gracias a los acuerdos con condados y municipios, ya no será necesaria una presencia tan masiva de agentes federales en las calles. “Esto es hacer cumplir la ley de manera más inteligente y no menor aplicación de la ley. Es más seguro para las comunidades, para los agentes y para los indocumentados”, argumentó.
El anuncio refleja un intento por “desescalar” la situación en un estado gobernado por demócratas, donde tanto el gobernador Tim Walz como el alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, habían condenado abiertamente el operativo, señalando que generaba inseguridad, tensión social y afectaba la vida cotidiana de los residentes.
Diálogo con las autoridades locales
Homan aseguró haber mantenido reuniones “productivas” con Walz y Frey, quienes anteriormente habían exigido la retirada de los agentes federales. Esta apertura al diálogo contrasta con las declaraciones iniciales de la administración, que justificaba el operativo como una medida necesaria contra la “inmigración ilegal” en ciudades progresistas.
La muerte de Alex Pretti el 24 de enero parece haber sido el punto de inflexión que llevó a Trump a buscar una salida negociada, enviando a su “zar fronterizo” para reducir la presencia federal sin renunciar del todo a los objetivos de control migratorio.