Internacional
ICE: La poderosa y polémica agencia migratoria de Estados Unidos, bajo la lupa
Las imágenes de redadas en hogares y lugares de trabajo, difundidas masivamente en redes sociales, han vuelto a colocar al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) en el centro de la controversia pública. Detrás del movimiento “Abolish ICE”, que exige su desaparición, se encuentra una agencia federal poderosa, creada en respuesta al terrorismo y que hoy es eje de la política migratoria del presidente Donald Trump.
¿Qué es el ICE?
El ICE es una agencia del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), creada en 2003 bajo la Ley de Seguridad Nacional impulsada tras los atentados del 11 de septiembre de 2001. No es una fuerza policial fronteriza —labor que corresponde a la Patrulla Fronteriza (CBP)—, sino una entidad de investigación y ejecución con un mandato amplio: combatir amenazas a la seguridad nacional relacionadas con el cruce de fronteras.
Su trabajo se focaliza en investigaciones criminales transnacionales, la detención de extranjeros con órdenes de deportación y la ejecución de las leyes migratorias en el interior del país. Actualmente, opera bajo la dirección del controvertido Secretario de Seguridad Nacional, Kirstjen Nielsen.
La estructura de una maquinaria compleja
La agencia se organiza en varias oficinas clave:
- Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI): Investiga delitos como tráfico de armas, narcótico, lavado de dinero y cibercrimen.
- Oficina de Detención y Deportación (ERO): La división más visible, encargada de detener, custodiar y deportar a inmigrantes.
- Oficina del Asesor Jurídico Principal (OPLA): Representa al gobierno en los procedimientos de deportación.
El brazo operativo de la política Trump
Con la llegada de Donald Trump a la presidencia, el ICE experimentó un fortalecimiento sin precedentes. Su presupuesto fue incrementado de manera significativa —con solicitudes que han superado los 170 mil millones de dólares para control migratorio— y sus agentes recibieron directrices más amplias para realizar detenciones.
Las polémicas redadas en ciudades como Minneapolis, donde operaciones del ICE dejaron al menos dos personas muertas y desataron protestas, ilustran su nuevo rol. Si bien para ingresar a un domicilio privado sus agentes requieren una orden judicial, tienen facultad para detener a cualquier persona sospechosa de residir ilegalmente en el país en espacios públicos o si interfieren con una operación.
Un alcance global y un futuro incierto
La influencia del ICE traspasa fronteras. Sus agentes operan en embajadas y consulados alrededor del mundo, y se ha reportado su posible despliegue en eventos internacionales como los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán 2026, oficialmente para tareas de investigación criminal y seguridad diplomática.