Internacional
Jameneí sigue con vida, según Irán, mientras el régimen admite la muerte de altos comandantes en el ataque estadounidense-israelí
En medio de la confusión y los rumores que han seguido al masivo ataque lanzado por Estados Unidos e Israel contra Irán, el régimen de los ayatolás ha roto su silencio para transmitir un mensaje de continuidad: el líder supremo, Ali Jameneí, sigue con vida. La declaración, realizada por el ministro de Exteriores iraní, Abas Araqchí, en una entrevista con la cadena estadounidense NBC News, buscaba desmentir las especulaciones que circulaban sobre la posible muerte de altos cargos de la República Islámica en los bombardeos.
“El líder supremo de Irán, Ali Jameneí, sigue vivo ‘hasta donde yo sé'”, declaró Araqchí con una fórmula que, pese a su aparente contundencia, dejaba un resquicio a la duda en un contexto de extrema volatilidad informativa.
Bajas confirmadas en la cúpula militar
Si bien el ministro de Exteriores confirmó la supervivencia de los altos cargos del Gobierno, admitió que las fuerzas armadas no han salido indemnes de la ofensiva. “Puede que hayamos perdido a algunos comandantes, pero eso no es un gran problema”, afirmó Araqchí, en un intento por restar importancia a las bajas en un momento en que la nación intenta mostrar fortaleza.
Sin embargo, fuentes consultadas por Reuters pintan un panorama más grave. Según dos fuentes familiarizadas con las operaciones israelíes y una fuente local, el ministro de Defensa, Amir Nasirzadeh, y el comandante de la Guardia Revolucionaria, Mohammed Pakpour, habrían muerto en los ataques. De confirmarse oficialmente, estas bajas representarían un golpe significativo para la cúpula militar iraní, al tratarse de dos de las figuras más prominentes en la estructura de defensa del régimen.
El presidente, a salvo
En un mensaje dirigido a calmar a la población, Yousef Pezeshkian, hijo del presidente de Irán, Masud Pezeshkian, afirmó este sábado que los intentos de asesinato contra su padre “no han tenido éxito” y que se encuentra bien. La declaración filial sugiere que el mandatario pudo haber sido objetivo de los bombardeos, aunque no se han proporcionado detalles sobre las circunstancias exactas.
Críticas a Washington en plena escalada
En su entrevista con NBC News, Araqchí aprovechó para criticar duramente a Estados Unidos e Israel por lanzar el ataque a pesar de las negociaciones en curso entre Washington y Teherán para alcanzar un acuerdo nuclear. La declaración del ministro subraya la paradoja de una administración estadounidense que, según Irán, bombardeaba mientras dialogaba, profundizando la desconfianza entre dos países que parecen abocados a un conflicto de impredecibles consecuencias.
Una ofensiva sin precedentes
El ataque, lanzado en la mañana del sábado, tuvo como objetivo Teherán y otras ciudades iraníes en una operación coordinada que, según fuentes oficiales, constituye el mayor despliegue militar estadounidense en Medio Oriente en décadas. Hasta el momento, ninguna de las partes ha reportado cifras oficiales de víctimas mortales o heridos, aunque la magnitud de los bombardeos hace temer que el balance pueda ser elevado.
Irán ha respondido lanzando misiles hacia territorio israelí y bases militares estadounidenses en toda la región, ampliando el radio del conflicto y sumiendo a Oriente Próximo en una espiral de violencia cuyo desenlace, a estas horas, resulta imposible de predecir.