Chihuahua
Jóvenes se adentran en túneles subterráneos de Chihuahua y generan revuelo
Una de las leyendas urbanas más persistentes entre los habitantes de la ciudad de Chihuahua es la supuesta existencia de una red de túneles subterráneos que cruza la capital de norte a sur y de este a oeste. Durante décadas, estos relatos han despertado la curiosidad de generaciones, al señalar que dichas estructuras permitirían el acceso oculto a templos y edificios históricos del Centro.
Las versiones más extendidas coinciden en que el punto de convergencia de estos túneles se encontraría precisamente en el Centro Histórico. De acuerdo con los relatos populares, las ramificaciones conectarían la Catedral con el templo de San Francisco, la antigua estación de policía y otras edificaciones antiguas. Incluso, algunas historias aseguran que el corredor más largo podría extenderse hasta la presa Chihuahua.
Exploran túnel subterráneo y documentan su recorrido en redes sociales
Recientemente, dos jóvenes decidieron explorar uno de estos túneles y compartir su experiencia a través de TikTok, avivando nuevamente el interés por esta leyenda urbana. El usuario identificado como Zailex, bajo el nombre @elzailex, publicó un video en el que muestra parte del recorrido subterráneo y relata los hallazgos que encontraron durante la exploración.
Según explicaron, el túnel no presentaba señales de infraestructura moderna. No se observaron ductos, cables eléctricos ni instalaciones visibles, únicamente un amplio pasillo que parecía perderse en la oscuridad. Los jóvenes señalaron que, por seguridad, decidieron ingresar juntos luego de haber escuchado diversas versiones sobre la existencia de estos pasadizos.
Tras descender por unas escaleras profundas y encender una lámpara, descubrieron un pasillo de considerable longitud. Durante la caminata, notaron que algunas secciones contenían agua limpia, mientras que otras permanecían completamente secas. También destacaron que la temperatura era estable, sin sensación de frío o calor extremo.
Después de avanzar entre 15 y 20 minutos, llegaron a una curva y, antes de alcanzarla, encontraron un hoyo que prefirieron no explorar en ese momento. En el trayecto observaron objetos que evidenciaban el paso de otras personas, como una llanta, zapatos y huellas bien marcadas en el suelo.
Uno de los aspectos que más les llamó la atención fue la percepción del tiempo, ya que al salir sintieron que el recorrido externo había sido mucho más corto de lo que experimentaron bajo tierra. Además, aunque nunca notaron una subida, la salida se ubicaba en una zona elevada, lo que incrementó el misterio sobre la estructura y orientación de los túneles. La experiencia dejó más preguntas que respuestas y abrió la posibilidad de una futura exploración.









