Internacional
Juez federal suspende construcción de lujoso salón de baile de Trump en la Casa Blanca
Un juez federal ordenó este martes la suspensión temporal de la construcción de un salón de baile de 400 millones de dólares promovido por el presidente Donald Trump en la Casa Blanca, luego de que un grupo conservacionista presentara una demanda argumentando que el proyecto no contaba con las revisiones ni la autorización del Congreso requeridas.
El juez de distrito Richard Leon, nominado al cargo por el expresidente republicano George W. Bush, concedió una orden judicial preliminar al National Trust for Historic Preservation, que solicitó detener el proyecto hasta que se sometiera a múltiples revisiones independientes y recibiera la aprobación legislativa.
“He llegado a la conclusión de que es probable que el National Trust tenga éxito en el fondo del asunto, ya que ninguna ley se acerca a otorgarle al presidente la autoridad que afirma tener”, escribió Leon en su fallo.
“El presidente no es el propietario”
En una contundente opinión, el juez subrayó los límites de la autoridad presidencial sobre la residencia oficial.
“El presidente de los Estados Unidos es el custodio de la Casa Blanca para las futuras generaciones de Primeras Familias. ¡Sin embargo, no es el propietario!”, remarcó.
Leon suspendió la ejecución de su orden por 14 días, reconociendo que el caso “plantea cuestiones novedosas y de gran importancia, y que detener un proyecto de construcción en curso puede generar problemas logísticos”. También admitió que es probable que la administración apele su decisión.
El juez aclaró que cualquier obra de construcción necesaria para garantizar la seguridad de la Casa Blanca está exenta del alcance de la orden judicial.
Proyecto impulsado sin consulta a comisiones federales
La Casa Blanca anunció el proyecto durante el verano del año pasado. A finales de octubre, Trump ordenó la demolición del Ala Este para dar paso a un salón de baile con capacidad para 999 personas, según describió el propio mandatario. La administración afirmó que el proyecto, que contempla una superficie de 8 mil 400 metros cuadrados, sería financiado con donaciones privadas, incluyendo aportaciones del propio Trump.
Sin embargo, el presidente siguió adelante con la construcción sin consultar previamente a dos comisiones federales de revisión: la Comisión Nacional de Planificación de la Capital y la Comisión de Bellas Artes. Trump ha designado aliados en ambos organismos.
La defensa de la Casa Blanca y la postura del juez
La administración Trump argumentó que otros presidentes no requirieron la aprobación del Congreso para proyectos de renovación de la Casa Blanca, tanto grandes como pequeños.
“Muchos de esos proyectos fueron muy controvertidos en su momento, pero desde entonces se han convertido en elementos aceptados —e incluso apreciados— de la Casa Blanca”, señalaron los abogados del gobierno en sus escritos.
No obstante, el juez Leon rechazó la afirmación de que el Congreso otorgó al presidente una autoridad prácticamente unilateral para construir cualquier cosa en terrenos federales en Washington, independientemente de la fuente de financiación.
Trump critica la demanda en redes sociales
En una publicación en redes sociales, Trump arremetió contra el National Trust for Historic Preservation por la demanda, destacando que el proyecto se está construyendo sin costo para los contribuyentes. “¿No tiene mucho sentido, verdad?”, escribió el mandatario.










