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Politica

Las embajadas como botín político: los casos más sonados de nombramientos fuera de carrera diplomática

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La sorpresiva salida de Alejandro Gertz Manero de la Fiscalía General de la República (FGR) y su anuncio de incorporarse a una “embajada amiga” ha puesto nuevamente sobre la mesa una práctica recurrente en la política mexicana: la utilización de las representaciones diplomáticas como moneda de cambio o destinos de retiro para figuras políticas.

Pero, ¿qué funciones deberían cumplir realmente estos cargos y qué establece la ley al respecto?

La teoría vs la realidad

De acuerdo con la Ley del Servicio Exterior Mexicano, una embajada es la representación diplomática que funge como enlace entre gobiernos para asuntos comerciales, políticos y culturales. Los consulados, por su parte, se encargan de proteger los derechos de connacionales en el extranjero, emitir documentos y brindar apoyo en emergencias.

La misma ley establece que para ser embajador se requiere: ser mexicano por nacimiento, gozar de derechos civiles, ser mayor de 30 años y “contar con los méritos suficientes”. Además, especifica que la designación debe considerar “de manera preferente” a los integrantes del Servicio Exterior de carrera, por su expertise en matters diplomáticos.

Sin embargo, la realidad muestra un patrón diferente. Estos son algunos de los casos más destacados de políticos que han recibido embajadas sin experiencia previa en el servicio exterior:

1. Omar Fayad | Noruega
El exgobernador priista de Hidalgo fue acusado por su propio partido de favorecer a Morena en elecciones de 2022. Meses después, el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador lo nombró embajador en Noruega, con un salario bruto mensual de 399,027 pesos.

2. Carlos Manuel Joaquín | Canadá
El exgobernador de Quintana Roo, militante del PRI y PRD, fue designado como embajador en Canadá poco después de que Morena ganara la gubernatura en ese estado.

3. Quirino Ordaz | España
El exmandatario priista de Sinaloa fue nombrado embajador en España en 2022, lo que provocó su expulsión del PRI. El abogado y empresario no contaba con experiencia diplomática previa.

4. Claudia Pavlovich | Barcelona y Panamá
La exgobernadora de Sonora por el PRI fue primero nombrada cónsul en Barcelona tras perder su estado frente a Morena. Recientemente, la presidenta Claudia Sheinbaum la propuso como embajadora en Panamá.

5. Blanca Jiménez | Francia
La extitular de la Comisión Nacional del Agua dejó el cargo tras una crisis interna en la dependencia y fue propuesta inmediatamente como embajadora en Francia.

El caso Gertz Manero: el misterio pendiente

La incógnita actual se centra en el destino del exfiscal Alejandro Gertz Manero, quien en su carta de renuncia mencionó que aceptaba una embajada ofrecida por la presidenta Sheinbaum, sin especificar cuál.

Lo particular de este caso es que Gertz Manero deja tras de sí una FGR con más de 150,000 carpetas de investigación pendientes y múltiples casos de alto perfil sin resolver, incluyendo investigaciones contra el crimen organizado y corrupción.

Un patrón que trasciende administraciones

Estos nombramientos reflejan una práctica institucionalizada que se ha mantenido a través de diferentes gobiernos. Como ejemplo histórico destaca el del poeta Octavio Paz como embajador en India, o el de Luis Videgaray como secretario de Relaciones Exteriores, quien admitió abiertamente que no era diplomático pero que “vendría a aprender”.

La costumbre de utilizar embajadas como destinos para aliados políticos o figuras que requieren una salida elegante continúa vigente, planteando interrogantes sobre la profesionalización del servicio exterior mexicano y el cumplimiento del espíritu de la ley que prioriza la carrera diplomática.