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Maduro capturado tras bombardeos de Estados Unidos en Caracas

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fuerzas especiales de Estados Unidos capturaron este sábado 3 de enero al presidente Nicolás Maduro y a su esposa, Cilia Flores, durante un operativo militar que incluyó bombardeos en Caracas y otras regiones del país. El presidente Donald Trump confirmó personalmente la noticia, anunciando que ofrecerá detalles en una conferencia desde su residencia en Mar-a-Lago, Florida.

El operativo: bombardeos y una captura extranjera

Según la versión proporcionada por el gobierno estadounidense, la operación se desarrolló en las primeras horas de la madrugada. Habitantes de Caracas reportaron fuertes explosiones y el sobrevuelo de helicópteros, posteriormente identificados como pertenecientes a las fuerzas armadas de EE.UU. Los ataques se dirigieron a instalaciones militares, incluyendo el aeropuerto de La Carlota, y se extendieron a los estados de Miranda, Aragua y La Guaira.

El arresto del mandatario venezolano culmina una campaña de presión militar y diplomática intensificada en los últimos meses, basada en la acusación de Washington de que Maduro diría una extensa red de narcotráfico, el llamado “Cártel de los Soles”. Previamente, la administración Trump había ofrecido una recompensa de 50 millones de dólares por información que condujera a su captura.

Reacciones internacionales divididas y condena venezolana

La reacción internacional refleja la profunda polarización en torno a Venezuela. Mientras el ex embajador de EE.UU. en México, Christopher Landau, celebró “un nuevo amanecer para Venezuela” y el presidente argentino Javier Milei apoyó la acción, otras voces alzaron duras críticas.

El gobierno venezolano, a través de un comunicado oficial, condenó el operativo como un “ataque imperialista” y un movimiento para apoderarse de los recursos naturales del país, en particular sus vastas reservas de petróleo. Hizo un llamado a la movilización nacional para repudiarlo.

Desde Colombia, el presidente Gustavo Petro exigió una reunión urgente del Consejo de Seguridad de la ONU y de la OEA, calificando los hechos como una “agresión a la soberanía de Venezuela y de América Latina”. Anunció el despliegue de fuerzas en la frontera y la activación de protocolos para una posible crisis de refugiados.

Rusia, aliado clave de Caracas, condenó formalmente la “agresión militar” de Estados Unidos y abogó por el diálogo para evitar una mayor escalada en la región.

Hasta el momento, el gobierno de la presidenta electa de México, Claudia Sheinbaum, no se ha pronunciado oficialmente. La embajada mexicana en Caracas se limitó a emitir una alerta para sus connacionales, instándolos a mantener la calma y seguir las indicaciones de las autoridades locales.

Un capítulo cerrado, un futuro incierto

La captura y extracción de Nicolás Maduro del territorio venezolano por una potencia extranjera cierra abruptamente una era política, pero abre un periodo de extrema incertidumbre. La operación militar directa establece un precedente gravísimo en la región y plantea interrogantes sobre la estabilidad inmediata de Venezuela y la respuesta de sus instituciones y fuerzas armadas.