Principal
México condena detención de Maduro y reafirma principio de no intervención
La presidenta Claudia Sheinbaum abrió su conferencia de prensa matutina con un firme posicionamiento de México frente a la reciente detención del mandatario venezolano, Nicolás Maduro, hecho que calificó como resultado de una intervención externa. En sus declaraciones, la mandataria mexicana condenó el uso de la fuerza en los asuntos internos de otras naciones y reafirmó los principios históricos de la política exterior del país.
“La intervención nunca ha traído democracia, nunca ha generado bienestar ni estabilidad verdadera. Solo los pueblos pueden construir su propio futuro”, afirmó Sheinbaum, rechazando de manera categórica cualquier acción que utilice la fuerza para influir en los procesos políticos de otros Estados.
La presidenta señaló directamente a Estados Unidos como responsable de una intervención en Venezuela que, según su versión, derivó no solo en la detención de Maduro y su esposa, sino también en un saldo de varias personas fallecidas. Sin embargo, no especificó fuentes ni detalles operativos sobre estos eventos.
Principio histórico y cooperación con soberanía
“La posición de México contra cualquier forma de intervención es firme, clara e histórica”, declaró Sheinbaum. “México reafirma un principio que no es nuevo: rechazamos de manera categórica la intervención en asuntos internos de otros países”.
En un matiz relevante para la compleja relación bilateral, la mandataria delineó los términos de la cooperación con Estados Unidos. Aclaró que México mantiene una relación de colaboración, pero sin subordinación, exigiendo siempre el respeto a la soberanía nacional.
“En México manda el pueblo, somos un país libre, independiente y soberano”, subrayó. “México coopera con EU para combatir las drogas; no queremos que el fentanilo ni ningún joven se acerque a ninguna droga”.
Contexto y reacciones
El posicionamiento ocurre en un momento de alta tensión en la política venezolana y refleja la continuidad de la doctrina Estrada y los principios de autodeterminación que han caracterizado a la política exterior mexicana durante décadas, aunque con variantes de énfasis en distintas administraciones.
Esta declaración podría generar reacciones diplomáticas, dado el carácter directo de las acusaciones. Hasta el momento, la Casa Blanca no se ha pronunciado oficialmente sobre las declaraciones de la presidenta mexicana.








