Internacional
México y Rusia mantendrán suministro de petróleo a Cuba pese a presiones de Estados Unidos
tanto Rusia como México confirmaron que mantendrán el suministro de petróleo a la isla, en medio de las crecientes presiones diplomáticas y económicas de Estados Unidos, que busca bloquear el flujo de combustible hacia La Habana.
El embajador ruso en Cuba, Viktor Coronelli, afirmó en una entrevista con la agencia estatal RIA que su país ha suministrado petróleo a la isla “en repetidas ocasiones en los últimos años y seguirá haciéndolo”. Coronelli añadió: “Supongo que esta práctica continuará”, reforzando el compromiso estratégico entre Moscú y La Habana.
Por su parte, el director general de Petróleos Mexicanos (Pemex), Víctor Rodríguez, confirmó que México provee crudo a Cuba mediante un contrato comercial firmado en 2023. Según los datos oficiales, este acuerdo representa menos del 1% de la producción total de Pemex y aporta ingresos por 496 millones de dólares a la empresa estatal mexicana.
El canciller mexicano, Juan Ramón de la Fuente, había subrayado días antes la postura de su gobierno al señalar que México mantendrá y propiciará la ayuda humanitaria “donde sea requerida”. En un mensaje dirigido a la bancada de Morena, De la Fuente recalcó: “Es el mecanismo que nos permite mandarle el mensaje a los pueblos que lo requieren: México hará siempre todo lo que esté a su alcance para que la ayuda humanitaria llegue cuando se necesite”.
Estas declaraciones contrastan con la postura del gobierno estadounidense. El presidente Donald Trump afirmó el pasado domingo que su administración había iniciado conversaciones con “las más altas autoridades de Cuba”, poco después de declarar al país caribeño como “una amenaza inusual y extraordinaria” para la seguridad nacional de EE.UU. y amenazar con imponer aranceles a las exportaciones de cualquier nación que envíe petróleo a la isla.
Cuba, que requiere aproximadamente 110 mil barriles de petróleo diarios, ha dependido históricamente de los subsidios energéticos de Venezuela. Sin embargo, las medidas estadounidenses para cortar todo flujo de crudo hacia la isla —incluido el venezolano— han agudizado la crisis interna, generando escasez de combustible, apagones prolongados y un aumento significativo en los precios de alimentos y transporte.