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Internacional

Reino Unido investiga formalmente al príncipe Andrés por presunta conducta sexual inapropiada

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El escándalo en torno al príncipe Andrés, duque de York, y sus vínculos con el fallecido magnate Jeffrey Epstein ha dado un giro significativo luego de que la Policía del Reino Unido confirmara este viernes la apertura de una investigación formal por acusaciones de conducta sexual inapropiada contra el miembro de la realeza británica.

Las autoridades británicas también investigarán al duque por presunta mala conducta en un cargo público, según informó Oliver Wright, jefe de la Policía del Valle del Támesis. Wright calificó el caso como “complejo”, señalando que el delito que se investiga puede adoptar distintas formas, lo que requiere un análisis meticuloso.

Colaboración con el Departamento de Justicia de EE.UU.

En un esfuerzo por fortalecer la investigación, las autoridades británicas confirmaron que están trabajando de manera coordinada con el Departamento de Justicia de Estados Unidos para recabar información y avanzar en las pesquisas. Además, la Policía reveló que ya ha entrevistado a varios testigos, aunque no se proporcionaron detalles sobre sus identidades para salvaguardar la integridad del proceso.

Uno de los puntos más delicados de la investigación tiene que ver con una mujer que presuntamente habría sido llevada a una residencia en Windsor en 2010 “con fines sexuales”. La Policía aseguró que ya ha contactado a la representación legal de esta mujer y que, en caso de que ella decida presentar una denuncia formal, el caso será tratado “con sensibilidad y respeto a su privacidad”.

Nuevos archivos gubernamentales avivan la polémica

La apertura de esta investigación ocurre apenas horas después de que el gobierno británico publicara nuevos archivos relacionados con el nombramiento del entonces príncipe Andrés como enviado comercial en 2001. El ministro británico Chris Bryant declaró que no existe evidencia de que en aquel momento se hubiera realizado alguna investigación interna sobre posibles riesgos reputacionales o conflictos de interés vinculados con el duque de York.

El caso del príncipe Andrés, que ya había sido apartado de la vida pública por su amistad con Epstein, vuelve así a ocupar los titulares en el Reino Unido y Estados Unidos, en medio de crecientes presiones para que rinda cuentas ante la justicia.