Internacional
Senado de Estados Unidos aprueba resolución para frenar acciones militares de Trump contra Venezuela
En un movimiento que refleja las crecientes tensiones en la política exterior estadounidense, el Senado aprobó este jueves una resolución que prohíbe al presidente Donald Trump realizar nuevos ataques militares contra Venezuela, semanas después de los bombardeos ordenados para capturar al expresidente Nicolás Maduro.
La iniciativa, presentada como una respuesta a la escalada bélica de inicios de año, busca limitar el margen de acción del mandatario. Sin embargo, su alcance es en gran medida simbólico: aún debe ser aprobada por la Cámara de Representantes, de mayoría republicana, y en caso de ser promulgado, Trump podría ejercer su veto.
Aun así, la votación constituye un gesto político significativo de una parte del Congreso frente a la estrategia unilateral del presidente. Trump reaccionó con enojo, declarando que la medida “obstaculiza enormemente la autodefensa y la seguridad nacional estadounidenses”.
Venezuela anuncia liberación de presos políticos
En paralelo a la tensión en Washington, el gobierno venezolano anunció un nuevo gesto de distensión interna. Jorge Rodríguez, jefe de la Asamblea Nacional, informó en conferencia de prensa la liberación de “un número importante de personas venezolanas y extranjeras” como parte de un esfuerzo por la “convivencia pacífica”.
Estas excarcelaciones –las primeras bajo la presidencia de Delcy Rodríguez– se suman a la liberación de 71 presos realizada semanas atrás por Maduro, antes de su captura. El anuncio ha sido interpretado por algunos analistas como una señal de apertura del gobierno bolivariano en un contexto de presión internacional.
Un escenario político dividido
La resolución del Senado estadounidense expone la profunda división en torno a la política hacia Venezuela. Mientras Trump insiste en una línea dura que incluye la posibilidad de intervención militar, un sector del legislativo busca recuperar el control constitucional sobre el uso de la fuerza.
Aunque la probabilidad de que la prohibición se convierta en ley es baja, el debate refuerza las dudas sobre la continuidad de la ofensiva militar.








