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Sheinbaum delinea su reforma electoral: recorte presupuestal y sin diálogo con oposición

La presidenta Claudia Sheinbaum anunció que en los próximos días presentará al Congreso de la Unión su propuesta de reforma electoral, una iniciativa que —según adelantó— incluirá una reducción de hasta el 50% en el financiamiento a partidos políticos y organismos electorales, pero garantizando la autonomía del Instituto Nacional Electoral (INE).
En conferencia de prensa, la mandataria pidió esperar los detalles formales hasta después de sostener una reunión con la comisión presidencial encargada del proyecto. Sin embargo, reveló algunos de los ejes centrales que conformarán la iniciativa.
Puntos clave de la propuesta
Entre los cambios contemplados destacan:
- Reducción general del gasto electoral: disminución del presupuesto para partidos políticos, el INE y los Organismos Públicos Locales Electorales (OPLEs), sin —según Sheinbaum— afectar sus operaciones técnicas.
- Garantía de representación de las minorías en los cargos de elección popular.
- Modificación en el formato de elección para los cargos plurinominales.
- Fomento a la participación ciudadana mediante la consolidación de mecanismos de consulta para la toma de decisiones en los ámbitos municipal, estatal y federal.
La presidenta fue clara al descartar que se busque eliminar la autonomía del INE, tras las recientes declaraciones del senador Pablo Gómez. “No se trata de quitar la autonomía al INE. No se la vamos a quitar”, afirmó.
Sin consenso con la oposición
En un tono firme, Sheinbaum cerró la puerta a cualquier reunión previa con representantes de los partidos de oposición para negociar o incorporar sus visiones. “No tengo pensado reunirme con ellos”, declaró, y añadió que la propuesta “fortalece a la democracia” y no conduce al autoritarismo.
“La propuesta que vamos a enviar fortalece a la democracia, no es una propuesta que nadie va a poder decir que estamos hacia un autoritarismo”, insistió.
Lo que se descarta
De acuerdo con trascendidos, el proyecto no contempla que el Consejo General del INE sea electo por voto popular, una idea que había circulado en meses anteriores. El eje parece centrarse, más bien, en la austeridad y la reestructuración de los mecanismos de representación.