Politica
Sheinbaum y Sánchez sellan la normalización de relaciones México-España en la cumbre de Barcelona
La presencia de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, en la IV Cumbre en Defensa de la Democracia celebrada este sábado en Barcelona, así como su encuentro con el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, marcan la normalización definitiva de las relaciones bilaterales. Ambos ejecutivos insisten, no obstante, en que nunca existió una crisis diplomática, sino tan solo “tiranteces” derivadas de la polémica en torno a la Conquista.
Primera visita oficial de Sheinbaum a España
El viaje de la mandataria mexicana a Barcelona es el primero que realiza a España desde que asumió la presidencia. Se da después de que el rey Felipe VI reconociera, en marzo pasado, que durante la Conquista de América hubo “mucho abuso”, una declaración que llegó tras reiteradas peticiones del gobierno mexicano —primero con Andrés Manuel López Obrador y luego con la propia Sheinbaum— para que España pidiera disculpas formales por los agravios cometidos.
Aunque Sheinbaum valoró positivamente las palabras del monarca, señaló que aún hay “seguir trabajando en el proceso de reconocimiento histórico”. En la misma línea, esta semana afirmó que “nunca se ha roto la relación diplomática con España”, aunque reconoció que “ha habido un acercamiento distinto en el último año, tanto del Gobierno español como del propio rey”.
“No hay crisis ni la ha habido”
Ese mensaje de continuidad fue el que la presidenta mexicana trajo a Barcelona. Al llegar a la cumbre, respondió a los periodistas con contundencia: no hay crisis ahora ni la ha habido antes. Acto seguido, añadió: “Lo que es muy importante es que se reconozca la fuerza de los pueblos originarios para nuestra patria”.
Sheinbaum fue recibida por Sánchez al inicio del evento. Tras un saludo inicial y una breve conversación frente a los fotógrafos, ambos mandatarios pospusieron el diálogo en profundidad hasta el término de la cumbre.
Reunión bilateral de casi una hora
Fuentes del Gobierno español confirmaron a EFE que Sánchez y Sheinbaum mantuvieron una reunión bilateral que se prolongó durante cerca de una hora. En ella, según las mismas fuentes, se evidenció una “gran sintonía” entre ambos líderes, aunque no se ofrecieron detalles específicos de la conversación más allá de que abordaron la situación global, las relaciones entre la Unión Europea y México, y las vías para seguir estrechando los lazos culturales, económicos y sociales.
Fue la propia Sheinbaum quien, tras el encuentro, reveló a la prensa que había hablado con Sánchez sobre la polémica relativa a la Conquista. Explicó que le transmitió la importancia que tiene para México el reconocimiento de lo que ese periodo histórico conllevó, y que le expuso “la grandeza de las culturas originarias” anteriores a la llegada de los españoles. Según la mandataria, Sánchez se mostró de acuerdo con esa perspectiva.
Invitación a México para 2027
La presidenta mexicana adelantó que no tiene previsto, por ahora, reunirse con el rey Felipe VI, pero sí invitó formalmente a Pedro Sánchez a viajar a México el próximo año para participar en otra cumbre en defensa de la democracia. Además, ofreció a su país como sede para la edición de 2027.
El ofrecimiento fue agradecido públicamente por Sánchez ante el plenario de la cumbre, donde también estaban presentes los presidentes de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva; Colombia, Gustavo Petro; Uruguay, Yamandú Orsi; y Sudáfrica, Cyril Ramaphosa.
Del desaire a la investidura al acercamiento actual
El acercamiento contrasta con el momento de mayor tensión entre ambos países. Sheinbaum, que en varias ocasiones había respaldado la petición de perdón impulsada por su predecesor, López Obrador, decidió no invitar al rey a su investidura en 2024. Como consecuencia, el Gobierno español no envió ningún representante a ese acto.
La situación comenzó a encauzarse con las palabras del monarca en marzo pasado, cuando reconoció los abusos de la Conquista. Ahora, con el diálogo restablecido y una cumbre de por medio, México y España parecen haber pasado la página más áspera de su historia reciente.










