Internacional
Trump anuncia “alianza espectacular” con Venezuela en llamada con la presidenta Rodríguez

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este martes que sostuvo una “excelente conversación telefónica” con la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, apenas dos semanas después de la detención del expresidente Nicolás Maduro.
A través de su plataforma Truth Social, Trump reveló que en el diálogo se abordaron temas clave como el petróleo, los minerales, el comercio y la seguridad nacional, llegando incluso a plantear una “alianza” bilateral.
“Esta alianza entre Estados Unidos y Venezuela será espectacular para todos. Venezuela pronto volverá a ser grande y próspera, ¡quizás más que nunca!”, escribió el mandatario republicano, marcando un contraste significativo con su retórica anterior hacia el gobierno venezolano.
Un giro estratégico en medio de la transición
La llamada representa el primer contacto público de alto nivel entre la administración Trump y la nueva dirigencia venezolana tras la caída de Maduro. Analistas señalan que el movimiento busca consolidar rápidamente una nueva relación estratégica, con claros intereses económicos y de seguridad en el centro de la discusión.
La mención explícita al petróleo y los minerales sugiere que Washington busca asegurar un marco estable para la inversión y el suministro energético, en un país que posee las mayores reservas de crudo del mundo.
Reunión con la oposición en un contexto simbólico
Este inesperado anuncio diplomático se produce apenas un día antes de que Trump reciba en la Casa Blanca a la líder opositora y premio Nobel de la Paz, María Corina Machado.
Según fuentes cercanas a Machado, en el encuentro planea agradecer al presidente estadounidense el apoyo operativo que facilitó la detención de Maduro. Además, se espera un gesto de reconocimiento político, aunque el Comité del Nobel ya ha aclarado que el galardón como objeto físico no puede ser transferido oficialmente.
La simultaneidad de ambos eventos –el diálogo con el gobierno de Rodríguez y la recepción de su principal crítica– presenta un delicado acto de equilibrio por parte de la Casa Blanca. Por un lado, se normalizan relaciones con el nuevo ejecutivo; por otro, se mantiene un guiño de apoyo al movimiento que lideró la resistencia contra el chavismo.