Internacional
Trump sugiere que, tras resolver conflicto con Irán, podría “ir casi de inmediato” contra Cuba
Apenas unas horas después de que el presidente Donald Trump hiciera declaraciones sobre un posible enfrentamiento con Irán, su discurso giró nuevamente hacia La Habana con una amenaza latente: una vez cerrado el frente en Medio Oriente, Cuba podría ser el próximo objetivo. “Iría casi de inmediato”, aseguró durante un encuentro privado.
El pasado 1 de mayo, durante una cena en el Forum Club de West Palm Beach, Trump fue claro al señalar que cualquier acción contundente contra la isla deberá esperar hasta que concluya el conflicto con Irán. “Me gusta terminar los trabajos”, justificó el mandatario, en un tono que encendió las alarmas entre analistas y gobiernos de la región.
Aunque la retórica belicista no ha sido respaldada por ningún anuncio oficial de intervención militar, el contexto ya muestra un endurecimiento progresivo. Washington ha comenzado a reforzar las sanciones existentes contra el régimen de Miguel Díaz-Canel, una presión que amenaza con agravar aún más la crisis humanitaria y económica que atraviesa Cuba: apagones generalizados, desabastecimiento de alimentos y colapso de servicios básicos.
El mensaje de Trump no se limita al terreno económico. En sus declaraciones, el mandatario también hizo alusión al posible despliegue de un portaaviones como el USS Abraham Lincoln cerca de las costas cubanas. Aunque fuentes oficiales evitan confirmar un plan militar concreto, analistas interpretan el comentario como una demostración simbólica de fuerza, más que como una orden operativa inmediata.
Desde La Habana, el gobierno de Díaz-Canel respondió con dureza a lo que calificó como “medidas coercitivas unilaterales”. En un comunicado oficial, la administración cubana acusó a Estados Unidos de intentar asfixiar deliberadamente la economía del país y de recurrir a viejas estrategias de hostigamiento ya condenadas por la comunidad internacional.
Hasta el momento, no existe una orden ejecutiva ni un ultimátum formal que anuncie una intervención militar en Cuba. Sin embargo, el clima de tensión va en ascenso. Las nuevas sanciones no solo apuntan a La Habana, sino que también pretenden castigar a empresas o naciones que mantengan vínculos con sectores clave de la isla, bajo amenaza de perder el acceso al mercado estadounidense o enfrentar bloqueos financieros y congelamiento de activos.











